Crítica cine: Philadelphia (1993)

Director: Jonathan Demme.

Protagonizada por: Tom Hanks, Denzel Washington, Antonio Banderas, Jason Robards, Mary Steenburgen.

Philadelphia es una película del año 1993. Hace 18 años, el SIDA era un tabú y absolutamente atribuido a los homosexuales. El “cancer gay” le llamaban. Muestras de afecto homosexual podían ser lo impactante de la película, pero en realidad no fue así. Aunque la mayoría de las escenas fueron cortadas tal vez por llevar la película por una línea mainstream, las pocas que quedan sirven para demostrar que la humanidad tiene variados matices y en realidad no terminan siendo lo más relevante de la película. Y es que la película no va sobre esto, y no utiliza recursos literarios para desmentir el cancer gay. La película habla sobre la injusticia que trae la ignorancia y sus derivados; habla sobre cómo el desconocimiento puede acabar vidas y cómo al sufrir uno no se convierte en más humano pero si somos más frágiles a una sociedad que no tiene compasión para colocarnos contra el piso y trata de enseñarnos sobre el karma. Una práctica que nadie admite.

Philadelphia va sobre Andrew Beckett, un abogado homosexual exitoso que es VIH positivo. Pero en la firma nadie lo sabe. Sin embargo, al mostrar síntomas del sarcoma de Kaposi, la gente se da cuenta y es despedido por supuestas razones justificadas que tienen que ver con la mediocridad de su trabajo. Beckett decide demandar a la firma por un despido injustificado. Insiste que lo despidieron por tener SIDA. En el camino, Beckett consigue a un antiguo contrincante en la corte, Joe Miller, y le pide ser el abogado defensor. Aunque demuestre ser un tipo audaz, Miller es de estos abogados que tienen comerciales personalizados en la televisión. Solo imagínenlo.

Aunque la película transcurre casi toda en la corte, mostrando las típicas escenas con interrogatorios a testigos y diálogos al jurado, Demme logra equilibrar un toque Hollywood con la verdadera esencia de la película. La humanidad de un personaje que está siendo comida por un virus y que al mismo tiempo decide buscar justicia por razones que si bien no entendemos, lo apoyamos como espectadores a una situación que no quisiéramos tener pero que son necesarias para entender la justicia que siempre hace falta en las comunidades. El director junto al escritor y el director de fotografía logran un excelente trabajo. Los planos típicos de Demme hacen presencia en una película que lleva un mensaje social para todo espectador. Si bien Miller es sumamente humano, es también un personaje homofóbico y en una de las escenas más impactantes de la historia del cine, escucha a Beckett cantando una ópera y se da cuenta de lo frágil que es cualquier vida. Olvida la homofobia tan presente en sus escenas con Hanks y se convierte en un defensor de derechos, sin importar la sexualidad. Esta transformación es demasiado interesante como para no estudiarla.

Hanks y Washington son increíbles en sus roles. Washington da ese soporte que todo actor principal necesita. Es el espejo de los espectadores en la película. Tan solo cuando Beckett se presenta en la oficina, analicen la reacción de Miller cuando se entera de que tiene SIDA. Da hasta pena el poder identificarse uno mismo con el personaje. Hanks en el mejor papel de su carrera. Olviden a Gump y al naufrago. Esto SI es actuar.

Calificación: ***1/2

Un trailer

Comments

  1. theoddsister says:

    hermano no hay trailer

  2. theoddsister says:

    jajajaj excelente, ya me dieron ganas de verla

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