Crítica cine: The Conjuring (2013)

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Cuando una familia se muda a una nueva casa no es bien recibida por algo que habita en la misma, y deben recurrir a especialistas en lo paranormal para poder sacar a lo que sea que les amenaza.

Dirigida por: James Wan.

Protagonizada por: Vera Farmiga, Patrick Wilson, Lili Taylor, Ron Livingston, Shanley Caswell, Hayley McFarland, Joey King, Mackenzie Foy, Kyla Deaver, Shannon Kook, John Brotherton, Sterling Jerins, Marion Guyot, Steve Coulter.

País: Estados Unidos.

Género: Horror.

Duración: 112 minutos.

Hoy en día cuando vemos una película de horror, es difícil que no contenga elementos que ya hayamos visto antes. Ya sea en forma de tributo o porque hay una flojera constante en el mundo de los guionistas, seguimos yendo al cine a asustarnos, sin que nos importe si la película es una copia fiel de otra. Los puristas del género criticamos este tipo de prácticas por el simple hecho de que no se hace bien casi nunca, y lo que quiere ser un tributo, con frecuencia se convierte en un recurso casi mercantilista. La copia de la fórmula es algo condenable si el resultado no es bueno, si simplemente no asusta.

Consideremos por ejemplo, la copia fiel de Psycho que hizo Gus Van Sant en 1998. Si seguía los mismos pasos de la original, si era una copia absolutamente fiel, si se seguía el patrón plano por plano ¿por qué es una película mala? Muchos criticaron ese mal llamado “remake” cuando no necesariamente es una película mala, sino que se metía con una joya cinematográfica y con la raíz de un tipo de cine que no todo el mundo acepta pero que tiene una base de fanáticos inexplicablemente gigante. La copia era casi un insulto.

The Conjuring es la última película de James Wan que hace alusión a muchísimas películas que ya hemos visto, y de algunas toma elementos exactamente iguales (que por el bien de quienes quieran saber más, ya les diré cuáles son). Pero The Conjuring nunca insulta, y nunca se desliga del respeto necesario a las raíces. Es una película con estilo de la vieja escuela que nunca cesa en su constante delirio por el susto. Wan filma con lentes “viejos” lo que hoy en día es una historia que puede asustar. Una idea basada en hechos supuestamente reales, con factores sobrenaturales que han sido documentados hasta en la prensa respetada.

Una vez más, una familia se muda a una nueva casa y empieza a ser espantada por seres fantasmales. Un perro “siente” algo extraño en la casa. Una niña habla con un fantasma que nadie ve. Y los padres deciden buscar a especialistas en lo paranormal cuando ya es muy tarde. ¿Acaso no es lo mismo que ocurre en Poltergeist? La respuesta es sí, es lo mismo. Pero esta vez, nos indican que la película está basada en un caso que manejaron los famosos especialistas en fantasmas de apellido Warren. De hecho la película los introduce durante su caso más celebre. El de la muñeca Annabelle; algo realmente espeluznante.

Entonces ¿qué hace de The Conjuring una experiencia única?

James Wan niega cualquier posibilidad de ser comparado como un copycat de clásicos porque simplemente hace caso omiso a lo que pueda atacarle. Su inspiración es clave y acá la utiliza. Desde la presentación del título hasta un final casi hermoso. Es obvio que nunca quiere caer en la fórmula nueva, pero sí respeta a lo que le hizo crecer como un talentoso director de cine de género; el ejemplo casi conmovedor de ese respeto es el zoom out en un plano a la casa que ya se había visto en Poltergeist durante la escena del pasillo, y una escena final con dotes de The Exorcist. Sin embargo, la experiencia se siente fresca porque Wan nos lleva a un filme de ambiente casi lúgubre y terrorífico. Tanto que en ocasiones sentí incomodidad así como piel de gallina en mis brazos.

Cuenta con interpretaciones impecables de cuatro actores completos y de un elenco infantil que puede hacernos sentir como si formáramos parte de esa familia. Es un grupo que Wan sabe dirigir porque sencillamente conoce demasiado la historia y la manipula para tomar el camino necesario para ser considerada un clásico nuevo del horror. Vera Farmiga tiene el rol más significativo al interpretar a Lorraine Warren. Si ven videos de Warren sabrán por qué lo digo.

The Conjuring puede ser uno de los mejores filmes de horror del año por la única razón de que nos hace sentir que volvemos, así sea por casi dos horas, a un pasado nostálgico en el que veíamos filmes genuinos con un ambiente tétrico que no nos dejaba dormir por días. Ya somos insensibles ante el horror, pero hay emociones que nos quedan por dentro y que solo películas como estas pueden despertar (Annabelle en sus pocas apariciones surte un efecto inmediato de querer taparse los ojos).

Eso es The Conjuring. Horror de la vieja escuela. Y eso es lo que nos gusta ver en los cines.

Calificación: ***1/2

Un trailer

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