Crítica cine: The Dirties (2013)

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Otra más sobre víctimas de bullying que deciden vengarse

Dirigida por: Matt Johnson.

Protagonizada por: Matt Johnson, Owen Williams, Krista Madison, Brandon Wickens, Jay McCarrol, Josh Boles, Shailene Garnett, Alen Delain, Paul Daniel Avotte.

País: Canadá.

Género: Drama.

Duración: 80 minutos.

La moda del “found footage” definitivamente se ha ido devanando en otros géneros que no son los habituales en los que un personaje tiene una cámara y filma todo el tiempo. Pareciera que la justificación ya no se necesita y cada día nos cuesta más creer que alguien puede seguir filmando cuando hay un asesino persiguiéndole o hay alguna amenaza invisible. El “uso” en otros géneros no requiere de la justificación pero sí necesita de una trama que amerite el formato. Este punto tiene más validez si existe el desafío de construir una película dramática utilizando el “found footage”. Antes hubiese parecido imposible. Ahora es un reto interesante.

Hace meses estuvimos ante la presencia de Prank, una película en la que el bullying se llevaba muy lejos y la gente terminaba muerta. Ahora tenemos a The Dirties, una película muy semejante en estilo y propuesta pero esencialmente diferente en su tono final. La diferencia radica en que su resolución es mucho más seria que la de Prank y sin embargo no impacta. The Dirties es la versión seria y menos violenta de Prank, pero blanda, inofensiva, y monótona.

Promocionada por Kevin Smith, la película cuenta de la historia de un par de amigos que están haciendo una película de bajo presupuesto mientras están en la escuela. Utilizan filmaciones de su vida diaria para construir una fantasía, con la que pretenden menospreciar la tragedia que viven en su día a día. Son víctimas de bullies. De alguna manera (porque honestamente no entendí), la creación de la película separa a ambos amigos. Uno quiere ser más normal, y el otro quiere ser el diferente. El “problema” es que el “diferente” nunca bromeó cuando planificó vengarse de los bullies . La película resuelve de manera inesperada (y no buena) un conflicto que hasta ese momento había sido casi inexistente.

El problema con The Dirties es básico. Es una película con un pésimo guión y con una premisa que podría manejarse mejor si tan solo se definiera mejor. Desde el principio se nos muestra a un par de amigos tontos que plantean hacer una película. El tiempo dedicado a este proceso es absurdamente exagerado. Pareciera que hay orgullo en demostrar la estupidez de quien escribe la película. Cuando las cosas se ponen serias (lo cual insisto, es algo que pasa sin justificación alguna y ni siquiera nos damos cuenta), la película se convierte en un punto de espera para el final predecible que ya sabemos que contendrá. Cuando ocurre lo obvio, no hay ningún tipo de sorpresa, y solo existe el sabor amargo de saber que esto ya lo hemos visto antes en las noticias. Esta “premisa” no tiene estructura, pero el guión tampoco hace uso de lo socialmente poderoso que puede ser el problema del bullying para poder retratar personajes interesantes. Sabemos que existe un problema cuando se siente insípido todo el tema de que estos chicos son víctimas de ataques y un día deciden vengarse.

The Dirties es la prueba clara de que el “found footage” no debe unirse al drama sin un guión poderoso. Acá no hay sustos, acá solo existe una problemática social que ya hemos visto resolverse con violencia. No nos hace falta ver la evolución realista de un hombre que un día decide vengarse. Simplemente no es interesante.

Calificación: *

Un trailer

Comments

  1. Rafael says:

    Sucede con The Dirties es que nunca sucede. Solo transcurre y por rato se asoma a mas de lo mismo. Comienza con pie derecho pero en el camino va trastabillando hasta lo ultimo de la película en que cae directamente de boca. Abre preguntas sobre lo que acabamos de ver. Nunca leo de que trata una película antes de verla, pero esta vez había ojeado en algún lado que guardaba relación con la matanza de Colombine en el 99, y desde allí comienzan mi propia confusión, al principio pensé que era otra versión de Elephant, pues muchas cosas así lo indicaban, el propio entorno era uno muy de finales de los 90s, incluso me desvió totalmente cuando el protagonista viste en mas de una ocasión la camiseta amarilla con el toro, pero luego aparece un iphone y cámaras Go Pro y otra vez salgo del contexto, claro sumado a la advertencia sobre los limites de violencia y que por el respeto a los familiares se ha usado material verdadero para la película… pero material verdadero de donde?? o es que en Canadá si sucedió una historia similar? A donde plantea acercarse la película? a reconstruir una historia de ficcion o hacer de la ficción una historia?
    El cámara que documenta la película me parece material para un post entero.
    Pienso que pudo ser mas, aun teniendo un trayectoria muy obvia.
    Aun me deja pensando en cual era esa semejanza que se pretendía alcanzar. Tal vez una muy global y repetida moraleja sobre el Bulliyng o simplemente se quiso captar a un sector de la audiencia que encuentra entusiasta por consumir un producto llamado “independiente”.
    Saludos desde Perú.

  2. Anónimo says:

    me parece que el autor de esta crítica no sabe que es el found footage.

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