Crítica cine: The Witness (2015)

the-witness

Kitty Genovese fue asesinada en su vecindario y a pesar de que muchas personas escucharon sus gritos de agonía, nadie le ayudó. ¿Por qué?

Dirigida por: James D. Solomon.

País: Estados Unidos.

Genero: Documental.

Duración: 89 minutos.

El 13 de marzo de 1964, Kitty Genovese de 28 años, fue asesinada en la madrugada afuera del edificio donde vivía. En un brutal ataque, un asesino la apuñaló múltiples veces. A pesar de los gritos, la reacción fue mínima y su asesino se fue para volver minutos después y terminar de matarla. Por horas Kitty agonizó hata que falleció a metros de su hogar y el de sus vecinos. Nadie la escuchó y si la escucharon, nadie la ayudó. El asesinato de Genovese fue determinante a la hora de diseñar el sistema de atención inmediata del 911 en los Estados Unidos. Décadas después sigue siendo recordado como un infame crimen que debió haber terminado diferente.

Días después del asesinato, el New York Times publicó un artículo en el que indicaba que hubo 38 testigos al asesinato que no se inmutaron al escuchar los gritos. Esta frialdad acusadora era proporcional a la reacción de quienes veían a Kitty a diario y simplemente no hicieron nada para ayudarla. Aunque el crimen haya sido particularmente violento para la época y el asesino fue condenado a pasar el resto de su vida en la cárcel, lo que siempre llamó la atención de este caso era la razón por la cual Kitty falleció después de una larga agonía y nadie pudo llamar a la policía.

El documental The Witness era una buena oportunidad para aclarar el porqué. Por medio de la ejecución de un guion bien planificado podíamos habernos enfrentado a uno de esos excelentes documentales que al atar cabos permiten que la historia sea bien contada. Pero The Witness no es lo que perfila ser. Se introduce como tal y llama la atención de quien disfruta de estas propuestas pero rápidamente se convierte en una travesía personalizada y relevante del hermano de Kitty por encontrar la verdad sobre quién era su hermana. Este documental no es sobre el crimen de Kitty Genovese. Es un documental sobre su hermano. Digan lo que digan, la verdad es que así se siente.

A través de un talento innegable para encontrar información, el hermano de Kitty excava todos los hoyos que pudieran esconder datos sobre la muerte de Kitty. La información que encuentra es fascinante. Pero, así como sus otros hermanos piensan, ¿es realmente importante seguir preguntándose el cómo murió Kitty y por qué nadie la ayudó? No es sino hasta que la película se convierte en un vehículo personal para Bill Genovese que realmente nos unimos a ese cuestionamiento. Bill llega hasta el punto de recrear el asesinato de Kitty lo que genera una múltiple reacción en el espectador: ¿Cuál es el objetivo de Bill? Su motivación se esconde en un plano lejano en el que él simplemente hunde su cara en sus manos, reconociendo la derrota. Bill no ha logrado mucho con esto. Debe vivir con este terrible hecho para siempre.

Bill Genovese sería la razón primordial por la cual el documental tiene ese nombre que hace referencia al singular. Es lo que entiendo. Bill es el testigo de la reconstrucción que no aporta nada nuevo y simplemente sirve para cerrar el ciclo. Pero insisto, un ciclo personal. Y aunque todavía no pueda comprender el por qué el documental tomó esa orientación, es reconocible el esfuerzo por mostrar los hechos. Hechos graves como el asesinato en sí y otros como la difamación por parte de un diario como el New York Times.

Calificación: **

Un trailer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: