Crítica cine: Split (2016)

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Tres chicas son secuestradas por un hombre con múltiples personalidades. A una de esas personalidades hay que tenerle miedo. Mucho miedo.

Dirigida por: M. Night Shyamalan.

Protagonizada por: James McAvoy, Anya Taylor-Joy, Betty Buckley, Brad William Henke, Haley Lu Richardson, Sterling K. Brown, Kim Director, Sebastian Arcelus, Lyne Renee, Neal Huff, Jessica Sula, Maria Breyman, Steven Dennis, Peter Patrikios, Matthew Nadu.

País: Estados Unidos.

Género: Horror, thriller.

Duración: 117 minutos.

Alfred Hitchcock era un director de cine poco humilde a la hora de referirse a sí mismo como un visionario del cine. Pero siempre demostró las razones de ello. Sí, soy fundamentalista del gordo británico pero es difícil negar que supiera lo que hacía siempre. Lo que quiero destacar, es que aún con esta premisa, Hitchcock aprendió de sus errores y se alejaba de los mismos durante los nuevos intentos. Ojalá todos los directores pudieran contar con esta capacidad de perdonarse a sí mismos.

Night Shyamalan es un director de cine que en algún momento fue comparado con Spielberg. Luego cayó. Muy bajo. Al punto de ser condenado en la industria como un amuleto pero de mala suerte. Con su última entrega, el director se dedicaba exclusivamente al género que lo hizo famoso y humildemente nos presentaba The Visit, una mini película de suspenso efectiva. Ahora, Shyamalan tiene la oportunidad de entrar a la industria “grande” nuevamente con Split, una película sumamente compleja que funciona solo si entendemos el lenguaje del director y estamos dispuestos a aceptar todo lo que nos entrega. Donde Hitchcock aprendía de sus errores, Shyamalan confía excesivamente en los suyos y los explota con la esperanza de que entendamos su estilo. Parece mentira, pero el director hace la película basándose completamente en una práctica dramática profunda que pocas veces le funcionó y nunca más. Esta “c0nfianza” en sí mismo permite que Split sea aceptable pero arriesgada, en un contexto que nos recuerda a sus primeras producciones.

Split nos lleva a un secuestro de tres adolescentes por un tipo extraño cuyos cómplices residen en él mismo. Es un hombre con un  desorden de múltiples personalidades (perdón pero no me sé la terminología médica y no creo que sea muy relevante en este momento). Todas estas personalidades hablan de una superior que no ha despertado y a la cual se le debe temer. Una terapeuta atiende llamados urgentes de una de esas personalidades y nota el acertijo que es el hombre. Sin saber que tiene a víctimas en un sótano, esta doctora intentará que el monstruo no salga. Pero debe hacerlo rápido porque estas chicas están a punto de conocer a la Bestia, algo desconocido y peligroso que pretende “alimentarse” cuando salga.

Mi principal problema con el cine de Shyamalan es que casi siempre recurre a un twist final que cambia la película. No revelaré qué ocurre en Split, pero cometí el error de querer visualizar algo sin darme cuenta de que siempre estuvo ahí al frente de mí. Split no es la típica película del director. Shyamalan no se esmera en hacer una película sorpresiva. Su apoyo es incondicional en plasmar el desorden del hombre como un centro de entretenimiento. James McAvoy interpreta el rol más interesante de su carrera al demostrar la capacidad que tiene de actuar como algo totalmente ajeno a él. Las escenas en las que el personaje “cambia” son tan pesadas, tan importantes, que el resto de la película pierde fuerza y relevancia. Tanto que lo que ocurre al final nos parece injusto ante la ausencia de lo mejor que tuvo  la película.

Pero Split no es una mala película. Se basa en un guion escrito de forma completa que no deja mucho a la imaginación. Si bien hay elementos  que no son relevantes y acá se quieren retratar como tal, no podemos negar que Shyamalan cuenta con talento a la hora de diseñar a sus personajes. Humanos en situaciones extremas que nunca pierden su capacidad de actuar de forma instintiva pero ser inteligentes (sin embargo las víctimas siempre serán víctimas y no hacen lo que deben). Es lo que me gusta de Shyamalan. Cuando no se dedica a explotar la situación sino a quienes la llevan a cabo.

Atentos al final. Hay una sorpresa extraordinaria.

Calificación: **1/2

Un trailer

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