Crítica cine: Three Identical Strangers (2018)

Esta es la increíble de tres gemelos que fueron separados al nacer, se reencontraron y empezaron a buscar las respuestas al por qué crecieron separados.

Dirigida por: Tim Wardle.

País: Estados Unidos, Reino Unido.

Genero: Documental.

Duración: 96 minutos.

Mientras Three Identical Strangers se desarrolla, como espectadores somos testigos directos de una historia extraordinaria que mientras se va abriendo, vamos descubriendo que hay mucho más detrás de lo que se puede ver a simple vista. Para muchos fue nuestro primer contacto con la verdad de Eddy, Bobby y David. Para otros es el descubrimiento detrás del frenesí mediático que significó su reencuentro. En todo caso, lo que se plantea como un optimista retrato del reencuentro que parecía digno de película se concluye como golpe seco de realidad, uno en el que entendemos que lo más llamativo del caso no fue que tres gemelos se hayan reencontrado cuando tenían 19 años, sino la horrible razón por la cual estuvieron separados desde un principio, y el efecto que esto tuvo en cada uno de ellos.

Presentada en formato documental, Three Identical Strangers es una de las mejores películas del año. Poco ambiciosa en contenido pero bien editada para lograr el efecto buscando, la película nos cuenta la historia de los gemelos que nacieron un 12 de Julio de 1961, y fueron adoptados por familias diferentes. Por casualidad y por un artículo periodístico, se convierten en los tres hermanos que te dejaban con la boca abierta. Eran tan parecidos, sus gestos eran tan idénticos que se convirtieron en una marca. Pero el show escondía una extraña realidad. Y es que cuando empezaron a buscar la verdad de lo que les pasó, encontraron una extraña asociación con la agencia en adopción, un médico que hacía experimentos siniestros, y un extraño pasado que podría causar el desequilibrio de la definición de “coincidencia”. De principio a fin, esta es la historia real de un evento que ningún autor de thrillers podría haber escrito mejor.

Pero lamentablemente la historia no podía manipularse. Lo que ocurre detrás de las imágenes de shows de televisión era una tragedia anunciada. Es lo que la película cuenta en su segunda mitad, cuando el matiz es mucho más serio y menos fantástico. Este aterrizaje a la sórdida realidad de Eddy, Bobby y David, te hiela la sangre. Con un testimonio constante de desconcierto, es difícil entender cómo la película no surtió más efectos de los que logró. Three Identical Strangers es una película. Pero también es una sentencia firme sobre una realidad horrible que todo el mundo debería conocer.

Al leer esto, quizás me acusen de contar demasiado. Pero les aseguro que hay un momento insigne en la película y está en esa reflexión final que se emite como única conclusión al dilema del cual hemos visto todas sus partes. En algunas ocasiones queremos gritarle a quien declara, en otras queremos abrazar a quienes hablan de la posibilidad. Ser receptores de la información es un lujo pero lo supuesto por la película es una hipótesis nada menos que escalofriantes. Three Identical Strangers traduce el sentimiento de las víctimas de forma excepcional y genera una respuesta equivalente en el espectador. Siempre he dicho que un documental que logra esto merece ser admirado. En esta ocasión, hay mucho más que identificación de causa. Hay una necesidad del espectador de ayudar a quienes lo necesitan.

Three Identical Strangers genera algo inevitable. La pregunta típica: ¿Qué harías si supieras que tienes a un hermano gemelo y puedes conocerlo? Quizás todo parezca una oportunidad para empezar de nuevo. La clave está en el por qué no crecieron juntos y las posibles razones siniestras.

Calificación: ****

Un trailer

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