Anuncios

Crítica cine: Blade Runner 2049 (2017)

Una secuela que revaloriza la saga de ciencia ficción que nadie parece entender.

Dirigida por: Denis Villeneuve.

Protagonizada por: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis, Carla Juri, Lennie James, Dave Bautista, Barkhad Abdi, David Dastmalchian, Hiam Abbass, Edward James Olmos, Loren Peta, Vilma Szécsi, Elarica Johnson, István Göz.

País: Estados Unidos.

Género: Ciencia ficción, acción.

Duración: 163 minutos.

Hace dos años vi Blade Runner 2049, en un cine con una pantalla gigante y un sonido envolvente. Hipnotizado por la calidad de su imagen y su puesta en escena, me sentí privilegiado al formar parte de una experiencia que sabía que no iba a poder repetir. El regreso a esa ciudad envuelta por la contaminación, la tecnología y el conflicto de hombre versus máquina, fue placentero y nostálgico. ¿Pero calza Blade Runner 2049 como una propuesta cuyo valor se aloja en su propia personalidad, y no en la calidad de su predecesora? ¿Podía quitarse la etiqueta de secuela para conformarse como un filme stand alone de importancia notable? Dos años después me siento en la capacidad de digerir el monstruo que Blade Runner 2049 es. Con su aporte al ciclo de la franquicia pero con un contenido más que original, la película es una afirmación en sí misma. Una composición con tanta clase que no necesita del recuerdo de una entrega pasada.

Blade Runner se desarrollaba en el 2019 en un Los Angeles abatida por la tecnología desmedida. Los blade runners eran policías que debían cazar y eliminar replicantes (especie de androides idénticos al ser humanos pero creados para servirles) rebeldes. Treinta años después, la tecnología ha evolucionado, y la ciudad sigue siendo la misma. Los replicantes siguen “atendiendo” al ser humano y siguen en la caza de replicantes remanentes. Cuando un blade runner se topa con un replicante que esconde un secreto extraordinario, empieza a investigar. Este secreto puede cambiar la historia de esta sociedad y empezar una revolución peligrosa para el ser humano.

En materia técnica Blade Runner 2049 es una obra de arte poco reconocida. Olvídense de la cinematografía convencional y experimenten la película en una pantalla gigante. Denis Villeneuve aprovecha una carta abierta para explotar el encuadre y hacer de cada plano una historia. El director diseña de manera magistral su película y junto a una música soberbia y sublime, la experiencia es sobrecogedora. Sus efectos especiales son de los mejores de la actualidad. Hay una composición implícita en la película para poder conformar una meta final. Todos los elementos son abordados fantásticamente por uno de los directores más importantes de la actualidad (estoy seguro de que fue elegido para dirigir Dune después de haber hecho esto).

Pero si solo analizamos Blade Runner 2049 a nivel de su historia nos encontramos con un conflicto relevante hoy más que nunca. Si somos tan capaces de replicarnos a nosotros mismos, entonces ¿qué ocurre con las emociones? ¿Es acaso eso lo que nos hace humanos? ¿Poder sentir? Abordar el enigma es algo que el guion de Blade Runner 2049 realiza con precisión. Poniendo en el centro a un robot emotivo, con un claro pasado misterioso, podría haber sido un riesgo asumido de consecuencias negativas. Pero Villeneuve rompe el molde y revela la verdad como un motivo para la película. Nunca utiliza la banalidad de un twist esperado para darle valor a un personaje que definitivamente no lo necesita si consideramos su causa. Es un robot que desea ser humano pero no por las razones obvias; las escenas en su casa son clave para entender las raíces de su conflicto.

En la actualidad el cine de culto no suele emerger con facilidad. Ya no existe esa práctica infame que el cine convencional odia. Pero Blade Runner 2049 es eso. Es un clásico moderno sin límites ni ataduras que en 163 minutos cuenta una historia compleja sobre cómo podemos convertirnos en una especie secundaria, y no necesariamente me refiero a una exterminación o dominación por parte de androides. Me refiero al poder sentir emociones, un rasgo que en la franquicia de Blade Runner definitivamente no queda solo para los humanos.

Calificación: ****

 

Un trailer

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: