Crítica cine: The Goldfinch (2019)

Cuando su madre fallece en un ataque terrorista, Theo se une a una familia de clase alta en New York, mientras esconde un secreto del horrible evento.

Dirigida por: John Crowley.

Protagonizada por: Ansel Elgort, Oakes Fegley, Nicole Kidman, Sarah Paulson, Luke Wilson, Jeffrey Wright, Finn Wolfhard, Aneurin Barnard, Willa Fitzgerald, Luke Kleintank, Ashleigh Cummings, Denis O’Hare, Joey Slotnick, Robert Joy, Peter Jacobson, Caroline Day, Hailey Wist.

País: Estados Unidos.

Género: Drama, thriller.

Duración: 149 minutos.

Hace unos días, tuve la oportunidad de hablar con una cineasta de cine independiente a quien le pregunté cuál era la peor película que había visto y fue algo que no pudo responder. Simplemente se negó y la entendí. Le confirmé que era algo que quería sacar de mi compendio de preguntas que siempre hago a cineastas y la razón es la misma que ella me dio: detrás de toda película, sea una obra de arte o sea una basura descartable, hay gente que trabaja y al menos hace lo posible. Es un trabajo como el de cualquier otro y así siempre debamos echar la culpa a un director, no podemos descartar el equipo detrás de una producción, ni tampoco podemos omitir el hecho de que un productor toma las decisiones.

Quién sabe si en algún momento dejo de hacer lo que hago hoy en día.

Pero en ese dilema me topé con The Goldfinch, la mega producción de Warner Bros que también fue el desastre en taquilla del 2019, haciendo perder alrededor de 50 millones de dólares para el estudio. Y así se reavivó mi ímpetu de destacar aspectos positivos y negativos del cine. De todas las razones que existen para que The Goldfinch haya sido una experiencia tan horrible, me cuesta encausar solo una. Y me encantaría poder indicarles qué ver y qué no ver del desastre que es. Casi dos horas y media de un insensato montaje de escenas, basadas en un libro ganador del Pulitzer. ¿Cómo un contenido original y aclamado puede adaptarse a ser algo tan feo?

The Goldfinch es la historia de Theo, un chico que está junto a su madre en el Met en New York cuando ocurre un ataque terrorista y una bomba explota. El chico ha salido ileso de este horrible evento pero su madre ha fallecido. Se lleva consigo un cuadro que tampoco sufrió daños, así como un anillo que le entrega un hombre moribundo. Theo inicia una nueva vida junto a una familia de alta alcurnia en New York y su vida cambia. Todo parece ser ideal hasta que su padre llega y se lo lleva a Las Vegas, en donde Theo “empieza” nuevamente. Pero el chico no es feliz, y en New York queda una parte de él. Una que está asociada al recuerdo de su madre, de la vida que pudo haber tenido después del ataque, y también al cuadro que siempre lleva consigo. Cuando crece, y vuelve a New York, Theo se enfrenta a un impresionante giro de eventos que le llevará a lo inimaginable.

El problema con The Goldfinch es el desastroso guion cuyo ritmo es consistente con un resumen incierto de un trabajo mayor. Estoy seguro de que el libro no parece una colección de recortes y diálogos que tratan de justificar un sube y baja de moral cuestionable para un personaje que termina siendo poco llamativo, y cuyos actos son extrañamente problemáticos. The Goldfinch genera más preguntas que respuestas con su constante cambio de dirección hacia la resolución justa de un conflicto que nunca es aclarado.

¿Por qué Theo hace lo que hace?

¿Qué busca?

La interpretación a veces es necesaria para un filme. The Goldfinch parece más el trabajo de alguien que ejecuta con vagancia.

Calificación: *1/2

Un trailer

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