Crítica cine: The Innocents (1961)

Versión sorprendente del clásico gótico de Henry James sobre la institutriz que debe cuidar a dos chicos en una casa muy extraña.

Dirigida por: Jack Clayton.

Protagonizada por: Deborah Kerr, Peter Wyngarde, Megs Jenkins, Pamela Franklin, Martin Stephens, Michael Redgrave.

País: Reino Unido.

Género: Horror.

Duración: 99 minutos.

Ver The Innocents después de décadas y después de haber visto incontables versiones de la historia que cuenta, es común para mí. A veces voy con algún objetivo puntual pero generalmente me gusta explorar las raíces de todo, entender de dónde venimos, y saber qué inspira a quienes hoy hacen cine, sobre todo si de horror se trata. Son experiencias que valoro, que objetivamente analizo.

Pero no puedo decir que es lo mismo que ver una película actual. Es imposible. Se trata de estilos, lenguaje, y costumbres. Eso no quiere decir que sea algo automáticamente despreciable. Al contrario. A veces ubicarnos en ese momento que ocurrió hace décadas nos permite detallar fundamentos que hoy se usan en el día a día. Pero con The Innocents no hay demasiada necesidad de “forzar”. Jack Clayton hizo un clásico del horror hace más de cincuenta años, y hoy se siente tan aterrador como en aquel momento.

Basada en la novela de horror gótico The Turn of the Screw de Henry James, The Innocents nos cuenta la historia de la institutriz que decide cuidar a unos niños en Bly, una mansión de un hombre poderoso que no puede cuidar a sus sobrinos. La poca experiencia de ella no es obstáculo para que él decida contratarla, después de que la última encargada falleciera. La señorita Giddens acepta y viaja a Bly. Su relación con Flora, la niña, es automáticamente positiva. Parece un trabajo de ensueño. Pero Miles, el hermano de Flora, llega después de ser expulsado del colegio. Pronto, la institutriz empieza a ver apariciones de un hombre y una mujer en la casa. Los niños también empiezan a actuar de forma extraña. En Bly algo ocurrió. Y todavía hay rastros de esos horribles eventos.

Clayton filma con absoluta seguridad en sí mismo. The Innocents es una película técnicamente perfecta. El manejo de los espacios, de la luz, y del enfoque, es algo que hasta el día de hoy debería ser enseñado como recursos eficientes en el horror. Pero no solo se trata del susto como sentimiento general. El guion fiel a la obra original es retocado por un Truman Capote que decide imprimir un rasgo psicológico importante. Capote le da personalidad a Giddens, pero la somete a su propio misterio. Explora el lado paranoico y en ocasiones The Innocents mantiene la duda en el espectador quien todavía no sabe si en Bly hay fantasmas o están solo en la mente de una mujer perturbada. En ocasiones, el misterio es un aliado que no podemos descartar, y Clayton lo sabe y lo usa.

Recientemente la adaptación de Floria Sigismondi fue destrozada por la crítica. Y no era para menos. Un desastre en guion era insuficiente para que la ejecución tuviera algo para rescatar. Es terrible tener que entender cómo, con tantas adaptaciones, eso salió tan mal. Los guionistas eran capaces, la directora también. ¿Qué salió mal? Quizás en retrospectiva, viendo The Innocents algunos puedan notar como los misterios funcionan mejor si se mantienen como misterios. Cuando las numerosas adaptaciones nos muestran el poder de lo sobrenatural, The Innocents recurre a un rincón de paranoia y realismo para contar una historia distinta. Una con fantasmas que aparecen por razones explícitas y que tienen mucho que ver con ella, la víctima de una casa, pero también de sí misma, con la sexualidad reprimida que no puede esconder y con un pasado que quizás contiene secretos no revelados.

Calificación: ***1/2

Un trailer

Leave a Reply

%d bloggers like this: