Crítica libros: Slash (2007)

La biografía del famoso guitarrista.

Escrito por: Slash, Anthony Bozza.

Año: 2007.

País: Estados Unidos.

Era mi primera aventura al leer una autobiografía. Realmente no esperaba mucho al leer el libro puesto que me interesan estas cosas cuando veo los videos de aquella época y siempre pienso en la vida tan blanda que llevo. Pero debo admitir que estaba equivocado. La biografía de Slash, guitarrista de Guns n’ Roses y Velvet Revolver, reúne un compendio de emociones demasiado extremas como para dejarlas pasar. No es un libro para fanáticos de Guns. Es un libro para fanáticos del talento de Slash, ese guitarrista tan vulgar pero tan emotivo que regala riffs que nunca pueden olvidarse. En un autobiografía, Saul Hudson (su verdadero nombre) cuenta sobre todo aquello que le convirtió en lo que es. Tanto lo bueno como lo malo. Por supuesto que hay dosis de aburrimiento con cuentos repetidos y redundancias innecesarias. Pero debemos entenderlo. Es Slash, lo dañino está en su vida y debe contarlo.

El libro está escrito con una prosa ligera y bastante digerible. En ningún momento Slash habla lo innecesario. Siempre se mantiene en una línea personal y bastante sencilla. Así como es él mismo. Su infancia destructiva de drogas demasiado tempranas. La separación de sus padres. Todo lo forma para llegar a formar parte de la banda de rock n’ roll más famosa de la historia. Cuando se siente el nacimiento de Guns por las palabras de Slash, el músico altera el ritmo y nos cuenta ese tren de hechos que tanto nos impactan. El nacimiento y muerte casi instantáneos de la banda. El orgullo que el músico debería tener lo libera antes de escribir el libro y siempre se refleja humilde ante la muerte de Guns. Es demasiado sincero.

Es precisamente esto lo que más resalta del libro. El músico nunca es arrogante como lo es obviamente Axl, su contraparte y enemigo claro en el libro. Pero nosotros lo colocamos en ese puesto. Conocemos la historia del Guns viejo y el actual. Pero Slash no se permite a sí mismo caer en este juego. Solamente da justificaciones a lo que hizo y a lo que hace. En los momentos en los que escribe con rabia no hay rencor hacia la banda ni hacia Axl. Es hacia él mismo.

Ya mencioné mi opinión sobre redundancia en el libro y es el tema de la adicción de Slash a las drogas. Es aquí donde debemos entender que se trata de los demonios que el mismo tuve que enfrentar y que de una vez por todas necesita contarle a sus fans y a sí mismo. Slash recorre todo en el mundo de las drogas. Matiza todo con la típica visión de una estrella de rock que no cree ni en lo bueno ni en lo malo. Cree en lo que representa. Cree en el mundo de las drogas. En cierto punto del libro se siente como algo fascinante. Pero ya al final no queremos saber más. Sobre todo que la otra información que necesitamos la obtenemos de manera dosificada y escasa; me refiero a todo lo que tiene que ver con la música de Guns y la inspiración.

Un viaje por el mundo infame del rock. Es la visión real y sincera de uno de los mejores guitarristas del mundo y su relación con un mundo de estrellas al que nunca terminará de pertenecer por su extrema humildad y su capacidad de mimetizarse en una gran diversidad de géneros.

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