Crítica cine: Aquaman (2018)

Adaptación del héroe acuático que no aporta ni quita nada al universo en el que se ambienta.

Dirigida por: James Wan.

Protagonizada por: Jason Momoa, Amber Heard, Patrick Wilson, Willem Dafoe, Nicole Kidman, Yahya Abdul-Mateen II, Temuera Morrison, Dolph Lundgren, Michael Beach, Ludi Lin, Graham McTavish, Patrick Cox, Randall Park, Djimon Hounsou, Leigh Whannell, Sophia Forrest, Natalia Safran, Tahlia Jade Holt.

País: Estados Unidos.

Género: Acción, fantasía, aventura.

Duración: 143 minutos.

En lo que parece ser una batalla entre dos, el universo de DC y sus superhéroes parecen estar perdiendo. Me gusta pensar que soy objetivo, que ninguna de las dos mega franquicias son tan importantes como parecen, pero también creo hay un cierto cuidado al detalle que Marvel logra en sus mejores producciones. Esos guiones, aunque cumplan con una fórmula predecible, suponen un planteamiento delicado que no hace demasiado ruido. En cambio DC parece querer seguir los pasos arrojando una película tras otra y viendo cómo supera a los que ya ganaron. O quizás sus superhéroes no son tan interesantes como los que se quieren vengar.

A Aquaman llego tarde como siempre y con poco interés. Es una película que no supone algo divertido y sin embargo, logra algo. Anhela ser mejor, mucho mejor. Pero el material que el guión produce es pobre. Y James Wan dirige otro filme de franquicia que se siente apartado de lo que el director mejor hizo. Personalmente creo que Wan debería quedarse en el ámbito del cine de horror y alguno que otro thriller. Quizás debería juntarse más con su buen amigo Leigh. Pero a ese mejor ni lo menciono. No quiero que se lo lleven a ese lado oscuro de películas repetitivas.

Arthur Curry es un hombre sumamente poderoso que proviene de un linaje particular. Su madre es la reina de Atlantis quien se rebeló contra un matrimonio arreglado y aparece en la superficie y se enamora del cuidador de un faro. Pero siempre debe vivir escondida. Arthur nace y aun así la siguen cazando, lo que causa que un día los abandone y se vaya al fondo del mar. Arthur es quien debería estar abajo siendo el nuevo rey de la civilización que vive bajo el agua, pero entre salvar al mundo, y ser el líder, Arthur no se decide. Quizás una joven de la realeza lo pueda convencer, y así la princesa Mera se encarga de llevar a Arthur al fondo del mar, para luchar contra un tirano que desea ser el rey.

Problemas familiares, rebeldía, y superhéroes dominando elementos pero causando mucha destrucción. Algo que no suele faltar en estas películas.

No hay mucho que se pueda cuestionar de la colección de efectos especiales que la película nos regala. Y tampoco puedo decir que es un filme fácil de hacer. Me encantaría que hubiese más inspiración detrás de la ejecución, pero hay algo que definitivamente quiero rescatar. Aquaman no es una película hecha para satisfacer un comando mayor. No hay mención importante del resto de los compañeros con los que se junta después y es algo que quiero destacar porque ya es algo raro de este género. Pareciera que toda película de este subgénero es un paso que permite prepararlos para una entrega gigante en la que todos se juntan. Aquaman no es así, y me parece particular el orgullo de Wan. Sí, hay una secuela y es él quien la estaría haciendo, pero no podemos evaluar una decisión futura.

Es de las menos apreciadas de su estilo, pero esto era esperado. Aquaman no es el superhéroe que todo chico quiere ser, lo cual me lamenta mucho. Me encantaría tener esos poderes.

Calificación: **1/2

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