Crítica cine: Border (2018)

Una oficial de aduanas con un talento especial conoce a un extraño viajero que cambiará su vida.

Dirigida por: Ali Abbasi.

Protagonizada por: Eva Melander, Eero Milonoff, Viktor Åkerblom, Jörgen Thorsson, Ann Petrén, Sten Ljunggren, Kjell Wilhelmsen, Rakel Wärmländer, Andreas Kundler, Matti Boustedt, Tomas Åhnstrand, Josefin Neldén, Henrik Johansson, Ibrahim Faal, Åsa Janson, Donald Högberg, Krister Kern, Robert Enckell, Elisabeth Göransson, Aksel Dis, Asli Dis, Hugo Ljunggren, Glenn Hasselberg, Isra Nur, Åsa Johansson.

País: Suecia.

Género: Drama, fantasía.

Duración: 108 minutos.

Hollywood ha modelado al espectador para que el mismo acepte cualquier producto que se le entregue. Por más defectuoso que parezca, el consumidor va a comprar porque simplemente la industria se lo vende. Como una hamburguesa nueva en el restaurante de los arcos dorados, por más terrible que sea su sabor, se consume porque viene de ahí. Es por esto que cuando hay un producto fruto de la innovación y creatividad, el riesgo siempre es alto. Salir de la zona de confort no es algo habitual. Pero el resultado puede ser perfecto. Puede que en ese producto nuevo se aloje algo digno de admirar y resaltar. En esto pensaba mientras transcurría Border, con su realismo mágico y alardes de folklore sueco, la película se proyecta como algo innovador y distinto. Algo a lo que el espectador no está acostumbrado.

Pero si existen los cambios buenos, este es un ejemplo clarísimo de cuando el camino habitual se corta, y se abre un complejo trayecto de historias anormales. Border es todo menos una película fácil. Es perturbadora y hermosa, es poderosa en su imagen pero emocionalmente devastadora. Es una de esas películas que no requieren un proceso de curado, pero para las que nadie ni nada pueden prepararte.

Una agente de aduana con una habilidad increíble y un desconocido que parece tener algo en común con ella. Ella puede oler el miedo de las personas y otras emociones derivadas. Él esconde un secreto en la valija que ella revisa y en su propio cuerpo. Cuando ambos admiten la atracción de sus cuerpos, se emprende un viaje fantástico de tradiciones, monstruos y la verdad detrás de las leyendas. Para ella, las revelaciones serán cruciales y su vida se verá alterada por un descubrimiento absurdo. Un crimen que está investigando representa el horrible aterrizaje de este encuentro con su nuevo amigo, quien no parece ser tan bueno como dijo.

Border es una adaptación de un cuento corto de John Ajvide Lindqvist, el mismo autor sueco que escribió y adaptó Let the right one in hace unos años. Y es que ambas películas cuentan con un estrecho y emocionante tronco dramático entre dos personas que se sienten como desadaptados de la sociedad a la que sirven. No es una película romántica entre dos seres distintos. Es una película sobre una mujer que sabe que es diferente y nunca se atrevió a buscar el por qué. Y cuando se entera de donde viene, recurre a una acción que podría ser exclusivamente civilizada, pero es tan primitiva como comer o dormir. Esta abominable ser es más humana que quienes dicen ser físicamente perfectos.

Insisto. Esta no es una película que se parece a alguna otra y puede que algunas escenas rompan el esquema que imaginan desde un inicio (una escena de sexo los dejará perplejos). Pero este cuento de hadas ambientado en un escenario real y definitivamente trágico, es tan relevante como cualquier película de drama. A veces, aunque los personajes principales disten de ser humanos, pueden generar emociones que no sabíamos que teníamos. Y no es un producto de Hollywood. Es un producto extraño que proviene de otro país del que no estamos acostumbrados a recibir películas.

Calificación: ***1/2

 

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