Crítica cine: Captive State (2019)

Los extraterrestres han llegado y nos están colonizando. Esta la historia del inicio de la rebelión.

Dirigida por: Rupert Wyatt.

Protagonizada por: John Goodman, Ashton Sanders, Vera Farmiga, Madeline Brewer, Machine Gun Kelly, D.B. Sweeney, Kevin Dunn, Lizzy Leigh, Daniel Craig Baker, Jonathan Majors, Marc Grapey, Brian Wolfman Black Bowman, José Antonio García, Chronicle Ganawah, Giota Trakas, Jackie Saland.

País: Estados Unidos.

Género: Ciencia ficción, thriller.

Duración: 109 minutos.

Nos gusta el cine de héroes y villanos. Creo que todos tenemos un acuerdo implícito con las historias en las que un personaje central necesita y se merece ganar. Vitorear por uno solo parece injusto pero así nos modeló la industria. Parece que hay algo de eso en el fracaso de una película como Captive State, la cual sorprendentemente se aleja muchísimo de una zona de confort y termina contando una difícil mezcla de géneros que a nadie cayó bien. No pienso que fue malinterpretada. Pienso que a veces no estamos preparados para un giro en una fórmula a la que estamos acostumbrados. Ni la crítica, ni las masas apreciaron la falta de especificidad en la historia contada. Para mí, es una conversación interesante ante una sensación más realista de la que Hollywood nos vende siempre. Captive State fue una sorpresa bastante grata.

Precisamente aquello que tanto se le criticó me parece esencial para una ocasión como esta. Simplemente se siente como algo más mundano. Y creo que es hora de variar un poco y que no sea un solo hombre quien intente salvar al mundo. En un escenario de invasión alienígena, funciona. Cuando esa especie nos invade e intenta colonizarnos, no tenemos otra opción que no sea rendirnos. Al menos esto piensan los líderes mundiales quiénes siguen las órdenes de los seres que por alguna razón quieren vivir en la Tierra. Pero no viven entre nosotros. Nos han condenado a servirles y no se dejan ver las caras. Residen a metros bajo Tierra. En este escenario de opresión y miedo, una rebelión se está formando. Captive State es la historia de lo que ocurre cuando un atentado parece avecinarse, uno con el que daremos nuestro primer paso para salir de las garras de una especie que no tiene escrúpulos a la hora de pisotearnos.

Varios personajes lideran los hechos de Captive State y permiten que entremos en una enredada trama sobre la inteligencia que se desarrolla a partir de la crisis. Captive State es una especie de manual optimista que queda como registro de lo que podemos llegar a hacer si tan solo se atreven a llegar. Y aunque suene positivo, la película nunca se deshace del tono lúgubre de una muerte anunciada. Lo que se vive en la sociedad invadida es falso, es una orden cegada. A través del personaje de John Goodman conocemos el lado inevitable de Captive State. En este último escalón, a veces el orden es necesario y a veces el disfraz cubre un sentimiento más humano.

No creo que Captive State hubiese funcionado en otro escenario que no fuese el de los anti héroes que se despiertan y terminan siendo víctimas de nosotros mismos como especie. Esta es una firme visión sobre la crisis del humano en una circunstancia extraordinaria de ciencia ficción y fantasía. Pero a veces estas películas nos permiten ver más allá de la situación planteada. Nos permiten vivir en carne propia lo que muchos personajes sienten de forma colectiva. Ni siquiera cuando los extraterrestres aparecen, nos da más miedo que cuando nos juzgan detrás de concreto y tecnología. Captive State es una colección de características y hechos válidos para quiénes vemos más allá de la realista circunstancia que vivimos.

Calificación: ***1/2

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