Crítica cine: Dream House (2011)

Justo después de mudarse a una nueva casa, una familia descubre que en la misma se han cometido crímenes horribles y esto amenaza sus vidas.

Dirigida por: Jim Sheridan.

Protagonizada por: Daniel Craig, Rachel Weisz, Naomi Watts, Marton Csokas, Claire Geare, Taylor Geare, Rachel G. Fox, Elias Koteas, Jonathan Potts.

Año: 2011.

País: Estados Unidos, Canadá.

Genero: Thriller.

Duración: 92 minutos.

Es triste como en los últimos días he visto tanta basura cinematográfica. Lo lamentable es que se promueven como entregas innovadores y no innecesarios remakes. Dream House podía no formar parte de este grupo. La realidad es que lo hace y puede liderar si es que esto es una competencia. Es una película destrozada por diferencias en producción. Algunas personas podrían justificar esto diciendo que el mundo de Hollywood no es fácil pero realmente no me interesa. No entiendo como una productora puede siquiera estrenar una película cuando ni su director ni dos actores principales están de acuerdo con el producto final. Creo que el dinero puede más que la moral y gracias a esto, nos tenemos que enfrentar a un filme tan mediocre como este, lleno de huecos en su trama y hecho sin ganas; tenemos montones de filmes así en Hollywood. Pero creo que tenía tiempo sin sentir tanta desilusión por un grupo talentoso de director y actores.

La trama es más o menos así: una familia es atormentada por un visitante nocturno que los ve por las ventanas. El padre intenta investigar quien es el hombre misterioso. En medio de todo, descubre que su casa es una escena de crimen donde cinco años atrás un hombre asesinó a su familia. Supuestamente. Justo en este punto, la película nos da un twist destructivo que rompe cualquier esquema de buen gusto y cualquier posibilidad de arreglo. El hombre es ese sospechoso que supuestamente asesinó a su familia. Pero está suelto. No entendemos cómo. Ha imaginado todo el primer acto de la película. Su familia está muerta. Al final, la película resulta en un clímax que no se puede fijar en el tiempo porque no sabemos cuando ocurre, si es pasado o futuro es irrelevante. Los personajes son totalmente absurdos y el personaje principal es salvado por su familia con la introducción de un elemento poco serio: ¿su familia es una alucinación o son fantasmas? No me interesa la respuesta.

El problema viene con la poca definición de personajes. Y es que es imposible cuando se tiene una historia tan pobre. Creo que si la historia hubiese seguido su flujo normal con el que empezó el resultado hubiese sido otra más del montón pero tal vez hubiéramos disfrutado algo de la propuesta. Pero la búsqueda incesante por la diferencia es lo que daña a la propuesta. El productor en su intención de pasar por encima de todos, indica que quiere hacer pero el foco no es dirigido y la gente termina por terminar. Inclusive los actores se notan incómodos cuando filman ciertas escenas. Es predecible el twist por la actitud misteriosa y clara de Daniel Craig como el padre. Con su mirada perdida revela todo lo que no se debe revelar por el bien de la película. Es triste como acá el actor queda como un pésimo actor ante la falta de un buen director. Con Rachel Weisz ocurre exactamente lo mismo. De Naomi Watts ni quiero hablar.

No veo que podamos culpar a alguien en específico puesto que el director Jim Sheridan hizo pública su opinión de la película. No estuvo de acuerdo con el producto final e intentó borrar su nombre de la película. Pero no le fue posible. Lamentablemente Dream House quedará en su carrera como un punto oscuro e imborrable. Lo mismo para los actores.

Sentí que alguien se burlaba de mí mientras veía Dream House. Mientras intentaba descifrar un acertijo que no tenía solución posible. Difícil entender como alguien disfrutó esto.

Calificación: *

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