Crítica cine: Friday the 13th Part VI: Jason Lives (1986)

Jason vuelve por culpa de Tommy Jarvis en una secuela más fresca pero igual de muy baja calidad.

Dirigida por: Tom McLoughlin.

Protagonizada por: Thom Mathews, Jennifer Cooke, David Kagen, Kerry Noonan, Renée Jones, Tom Fridley, C.J. Graham, Darcy DeMoss, Vincent Guastaferro, Tony Goldwyn, Alan Blumenfeld, Nancy McLoughlin, Ron Palillo, Michael Swan.

País: Estados Unidos.

Género: Horror.

Duración: 87 minutos.

Entre quiénes volvemos al mundo de Jason por pura fascinación cada cierta cantidad de años, soy una de las pocas personas que no siente un amor fervoroso por Friday the 13th Part VI: Jason Lives, la secuela que denota un cambio importante en la personalidad del asesino con una máscara de hockey. Por años ha sido considerado como el inicio de una nueva ola de películas que sacaban a Jason de una casilla genérica para otorgarle personalidad y presencia en medio de una masacre muy parecida a las anteriores. Eso es algo reconocible. Y definitivamente es una mejora de lo que se venía haciendo desde hacía años con la franquicia a la que siempre se le podía sacar más dinero.

Creo que para tener una relación como la que tengo con la casa de Jason, es admisible lo que siento hacia Jason Lives. En ella, se esconde la evolución necesaria formar al ícono que hasta el día de hoy sigue aterrorizando a algunos. Sí, este es el nacimiento que siempre se mereció Jason Vorhees.

A veces los cambios son suficientes para formar algún tipo de expectativa, pero estos no llegan en forma de una trama demasiado distinta a lo que ya conocemos. En esta ocasión Jason revive por un obsesionado Tommy Jarvis. No se reconoce el final de “A new beginning”, lo cual tampoco es un problema. Tommy ha huído de la institución mental con el propósito de asegurarse que Jason está muerto. Va hasta el cementerio en el que está enterrado y no tiene otra grandiosa idea que cavar, abrir el ataúd y ver el cuerpo. En medio de una tormenta Jarvis clava una estaca en el cuerpo, y en un modo similar al del monstruo de Frankenstein, Jason es revivido por un trueno que atraviesa su cuerpo. Así Jason se incorpora y emprende una nueva serie de asesinatos en Crystal Lake, el lugar donde el campamento de siempre ha surgido de nuevo.

Friday the 13th Part VI: Jason Lives es la secuela famosa por los momentos de humor excesivos, el perdón de Jason hacia los niños, el sexo sin mostrar a una mujer desnuda, la cuarta pared que se rompe, y un final poético y visualmente genial. En esos cambios se aloja la oportunidad de disfrutar una película distinta de Jason, en la que el asesino despierta de modo sobrenatural y a partir de eso se forma una nueva característica en la saga. Ya no hay mucho que Vorhees no pueda hacer, y este no es un problema para el espectador que sigue aplaudiendo cuando Jason hace de las suyas. Aunque no podamos ver su cara, la personalidad está ahí.

Decir más que esto es extenderme en algo que no vale la pena. Jason Lives es la sexta película en una serie de entregas que empeoró al pasar de los años con algunas excepciones que ya conocen. Pero si consideramos que en ningún año se dejó de estrenar una película de Jason desde 1980, con la excepción de 1983, llegar a la sexta parte con algo de sustancia es señal de que el público seguía pidiendo más y más sangre. Y a veces hay que escuchar al que pide y darle lo que se merece. Una más de Jason.

Calificación: **

Un trailer

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