Crítica cine: Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan (1989)

La peor película de la franquicia es tan mala ahora como fue en aquel momento que vi a Jason por primera vez en la gran pantalla.

Dirigida por: Rob Hedden.

Protagonizada por: Kane Hodder, Todd Caldecott, Tiffany Paulsen, Tim Mirkovich, Jensen Daggett, Barbara Bingham, Alex Diakun, Peter Mark Richman, Warren Munson, Kelly Hu.

País: Estados Unidos.

Género: Horror.

Duración: 100 minutos.

En esta crítica habrá más preguntas que respuestas. Quedan advertidos.

Siempre creí que nací en una época que no tenía que haber nacido. Tenía que haber nacido años antes para poder apreciar la aparición inicial de algunas cosas en el cine. Esos años ochenta en los que todo ocurrió, todo se permitió y definitivamente se consolidó algo que todavía sigue reinando, los viví por la mitad. Testimonio de eso es que vi a Jason por primera vez en el año 1990, cuando Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan se estrenaba en Venezuela. Una vergüenza total. ¿Cómo mis padres me llevaron a ver esta basura cuando solo tenía ocho años?

La llegada de Jason a “tierra firme”, a lo nuestro, a la sociedad, es una película que no existe. Siempre fue una burla que nunca se terminó de entender por un estudio que decidió despedirse con un engaño al espectador. Jason supuestamente llega a Manhattan, y eso hace. Y eso dura menos de tres minutos. El resto es un viaje sin sentido y sin inspiración que no vale la pena ver, ni siquiera por un Kane Hodder que ya se había apoderado del personaje. ¿Quién pensó que esto podía funcionar y cómo Paramount aprobó un engaño tan ofensivo para las audiencias?

En Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan un ferry emprende un viaje desde Crystal Lake hasta New York. Fuera de la improbabilidad geográfica del asunto decidimos acompañar a un grupo de adolescentes que se han ganado este viaje para celebrar su graduación. Jason sobrevive nuevamente por la electricidad de un yate mal estacionado y no se le ocurre mejor idea que subirse a un ferry. La película nos somete a más de lo mismo. Los jóvenes con problemas de comportamiento, una joven con un trauma infantil poco indispensable, y adultos cuyas acciones son inexplicables. ¿Cómo un guionista puede ser capaz de esto?

La octava aparición de Jason en la gran pantalla es una película aburrida, con ningún personaje interesante, y ni siquiera con efectos especiales que sobresalgan del montón. A algún idiota se le ocurrió cambiar el maquillaje del niño Jason que se ahoga en el lago, y en este punto Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan ya es una ofensa para quiénes seguimos la franquicia desde el principio. Si a esto añadimos que Jason solo está en New York por 15 minutos de los 100 que dura la película, entonces ya hay una clara necesidad de lanzar el control remoto a la pantalla. Si alguien pensó que ver a Jason en el medio de Times Square era suficiente para aguantar una basura como esta, entonces alguien definitivamente se equivocó. ¿Soy el único que se dio cuenta de esto? (Para esto sí tengo respuesta: Jason Takes Manhattan causó un revuelo con Paramount quien solo se justificó diciendo que era muy caro rodar en New York)

Siempre entendí que de estas películas no podía esperar mucho. Jason es mi slasher menos favorito. Y sin embargo, prometí abordar toda la franquicia, todos los documentales, y todas las apariciones de Jason con objetividad. Pero Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan es un golpe bajo. Es una ofensa a quienes crecieron con Jason y quienes se alimentaban de las películas ambientadas en Crystal Lake todos los años. Sacar a Jason de su hábitat era un riesgo, y uno que tuvo un pésimo resultado con una película que me encantaría poder borrar de mi memoria. 100 minutos desperdiciados. ¿Cómo podría recuperarlos?

Calificación: CERO

Un trailer

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