Crítica cine: How to train your dragon (2010)

Un joven vikingo decide no luchar contra un dragón sino convertirse en su mejor amigo.

Dirigida por: Dean DeBlois, Chris Sanders.

Voces de: Jay Baruchel, Gerard Butler, Jonah Hill, America Ferrara, Craig Ferguson, Christopher Mintz-Plasse, T.J. Miller, Kristen Wiig.

País: Estados Unidos.

Género: Infantiles, animada.

Duración: 98 minutos.

Sí. Es cierto. Nunca había visto How to train your dragon. Nunca fue una película que me llamara la atención, y aun así, después de secuelas tampoco quise entrar en el mundo del joven vikingo que había decidido tener a su enemigo como un compañero para todo. Y aunque llegué tarde, creo que hay algo que perdura en el tiempo para este tipo de películas. Dreamworks en su unidad de animación siempre tuvo la libertad de experimentar como quisieron y sin los límites que la casa del ratón suele imponer. Esta es la apropiada definición de una película para chicos que no necesita ser infantil.

En los tiempos de vikingos las leyendas son ciertas. Los dragones existen y son el enemigo principal de una comunidad de hombres fuertes y sin miedo a nada. Su líder es un gigante de bigotes frondosos. Pero tiene un hijo debilucho que desea ser como todos. Su talento es construir cosas, incluyendo un arma que permite atrapar a un dragón que nadie ha podido ver en vivo. Pero su arma no es perfecta y solo logra que ese enemigo quede atrapado en un valle. Pero no hay nada malo con el curioso animal que rápidamente se convierte en el mejor amigo de este joven. A medida que va conociéndolo empieza a descubrir secretos de la especie que todo el mundo odia pero sin razón. Mantener la amistad en secreto será difícil cuando el joven tenga que demostrar su talento adquirido.

Con el cine de la era actual, en el de los efectos especiales sin límites y no necesariamente realistas, me pregunto a veces si algunas películas animadas no deberían ser live action. Sin contar los experimentos últimos de Disney cuya necesidad todavía no entiendo, hay historias que podrían estar ahí en la gran pantalla con actores de carne y hueso trabajando frente a una pantalla verde. El objetivo es un espectro mucho más amplio de espectadores. Con How to train your dragon la decisión es más que acertada. Dibujar lo absurdo de esa cultura vikinga que no entendemos todavía y basar toda una cultura para la película en simples leyendas es algo que no es fácil. Y hacer una película animada de conflicto serio es más que difícil. Y aún así el triunfo es claro. El secreto está en dos personajes principales, uno humano y el otro no, uno con sentimientos que entendemos y otro tan negro como la noche pero que queremos adoptar y montar. Su relación es conmovedora. Todos queremos ese dragón.

Por la insistencia de esa persona que siempre me acompaña decidí intentar con una franquicia que posiblemente me traiga sonrisas. Creo que siempre la oportunidad vale. Y creo que siempre hay que intentar cosas nuevas, por más viejas que parezcan. Si yo siempre insisto con que la gente vea cine clásico, yo debería también intentar con el contenido que un día no quise ver. Ojalá siempre así de efectivo como How to train your dragon, esa película explosiva y violenta (sí es) sobre la amistad improbable y con un final poco habitual para este tipo de películas. Ese dato siempre lo supe. Las heridas de la guerra quedan. Pero la vida continúa. Con nuevas amistades, nuevos amores, nuevos objetivos. Si tanto les gusta hablar de mensajes que valen la pena en películas para chicos, este me parece ideal.

Calificación: ***

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