Crítica cine: Network (1976)

Cuando un hombre que sirve como reportero del noticiero de un canal importante de televisión tiene un arranque de ira en el aire, el canal lo explota para ganar ratings.

Dirigida por: Sidney Lumet.

Protagonizada por: Peter Finch, William Holden, Faye Dunaway, Robert Duvall, Beatrice Straight, Ned Beatty, Wesley Addy, Arthur Burghardt, Bill Burrows, John Carpenter.

País: Estados Unidos.

Genero: Drama.

Duración: 121 minutos.

Erase una vez en la que la televisión era un medio de entretenimiento pero también era la ventana principal al mundo exterior. Nos sentábamos a ver televisión para poder tener la información reciente sobre los sucesos más importantes del mundo. También habían programas tontos que luego fueron denigrándose para convertirse en la cuna de realities, series dramáticas de baja calidad, y noticieros podridos por la falta de ratings. Pero en aquella época en la que no había Internet, la televisión era un negocio poderoso. Todo se medía en cuanto a ratings y en cuanto a éxitos de pilotos de producciones riesgosas. Nunca el tema de noticieros presentaba problemas. Siempre había peleas por quien revelaba primero algún suceso importante pero nunca se jugaba con el concepto del programa. Network presenta como premisa esta primera vez en la que un anchorman (es la persona que emite noticias en un horario en específico) “explota” en medio de un show y revela al mundo la verdad sobre la corporación. Cualquiera podría decir que hasta ahora he descrito una película bastante aburrida. No tienen ni la más remota idea de lo que hablan.

Howard Beale es este hombre que un día decidió revelarse en pleno primetime. Howard ha sido despedido de la cadena de televisión porque está viejo y es un poco errático. Howard tiene muchos años dando las noticias y el canal es como su casa. Su mejor amigo es un alto ejecutivo y es quien lo debe despedir. Después en la noche, en medio de una borrachera, Howard le dice a Max que no quiere seguir viviendo. Cuando Howard hace su aparición en la televisión, le revela al mundo que se suicidará dentro de una semana. Esto causa revelo en la estación y cortan la transmisión. Al día siguiente, Howard pide a Max salir una última vez en televisión para disculparse. Pero Howard no  hace eso. Progresa en su revolución. Su revolución habla de la putrefacción del sistema corporativo de Estados Unidos hasta la injusticia con él mismo. El hecho es que Howard se convierte en un héroe. Esto levanta ratings y los ejecutivos del canal deciden dejar a Beale como una estrella. Pasa de ser un periodista, a ser un actor motivado por la verdad.

Lo interesante de Network es que por más satírica que parezca la propuesta, el género es otro totalmente diferente. Es una película dramática antes que otra cosa. Es deprimente como Howard empieza como un héroe erróneo pero termina como una víctima de su propio poder. Su contraparte es Max, un viejo con una aventura amorosa con una ejecutiva del canal (la magnífica Faye Dunaway). Dicha relación le hace romper su matrimonio. Beatrice Straight es la esposa abnegada que debe aceptar el cambio de su esposo. Con fuerza dramática, la actriz se gana un Oscar con poco metraje en pantalla. La conversación entre ambos es un momento duro de soportar. Pero más duro aún es como los sentimientos de Max con su amante son dominados por la adicción al trabajo, al poder y al dinero. Pero muchos preguntarán cómo se relaciona todo esto con la trama principal. No olvidemos que el gatillo de todo es Howard. Esta ejecutiva que se relaciona con Max toma el personaje de Howard y lo convierte en un comediante ante las masas. Todo para ganar ratings. Un final sorpresivo rompe con los esquemas del buen gusto y nos da la vista cruda a un mundo que es destructivo pero necesario.

Sidney Lumet filma la película de su carrera. Un guión escrito por Paddy Chayefsky. Una unión perfecta. La película está escrita con mano satírica sobre el problema. Siempre se conserva la capacidad de dejarnos boquiabiertos ante semejantes hechos atroces. Cuando menos esperamos que ocurra algo, el director se enfoca en lo dramático del asunto y lo absurdo del tema para poder impactarnos. Es una película soporte totalmente en la fuerza de sus actores y el valor que se le da a pequeñas apariciones. Todos, absolutamente todos los actores y actrices de la película se ganan el rol con simplemente aparecer y emitir líneas de un guión absolutamente perfecto. Peter Finch es Beale, y con este, el rol más importante de su vida (recibió Oscar su esposa luego de que Finch muriera repentinamente), demuestra lo importante de la presencia en pantalla. Max es interpretado por William Holden quien personifica al cansancio radiante de un hombre que siempre estuvo a merced de los demás. Kudos a Ned Beatty por sorprender con un monólogo impresionante y a Beatrice Straight por definir el poder de un rol femenino.

Network es una de esas películas con un género difícil de escribir (piensen en Argo) pero que cuya falta de dirección pareciera ser dañina. Al contrario. Se filma un guión inteligente de manera inteligente, rompiendo barreras y fundiendo lo habitual. Redefine el color blanco de las corporaciones de televisión y muestra lo crudo de lo que se maneja adentro, sin escrúpulos ni límites. El final de Network parece algo imposible. Pero considerando todo lo que se mostró anteriormente, un mundo frío, gris y maligno, ya no parece tanto un twist, sino la manera natural de cómo tienen que pasar las cosas.

Calificación: ****

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