Crítica cine: Sea Fever (2019)

Una estudiante de ciencias se une a un grupo de pescadores para analizar comportamientos en las capturas, y tienen un encuentro con algo inimaginable.

Dirigida por: Neasa Hardiman.

Protagonizada por: Hermione Corfield, Dougray Scott, Connie Nielsen, Olwen Fouere, Jack Hickey, Ardalan Esmaili, Elie Bouakaze.

País: Irlanda, Suecia, Bélgica, Reino Unido.

Género: Horror, ciencia ficción, thriller.

Duración: 95 minutos.

Cuando me entero de la existencia de Sea Fever y la supuesta importancia de la película para nuestra actualidad sometida por un virus, decidí buscar en Internet todo lo relacionado a películas de horror ambientadas en el mar. Lo que encontré es curioso. No hay muchas películas de estas. Y mucho menos de horror. Fuera de lo que ocurrió en el año 1989 con tres entregas similares en estilo pero sumamente diferentes en ejecución, no hay mucho que se pueda encontrar como base para un subgénero que me encanta. Así como el espacio es un terreno desconocido y aterrador, el mar, cuyo fondo es todavía un misterio, es un escenario perfecto para el horror y sus derivados.

Por supuesto Sea Fever fue una elección correcta para ese día.

Producida y filmada en Irlanda, Sea Fever nos cuenta la historia de una tripulación que se topa con una amenaza inexplicable en el medio del océano. Entre ellos está Siobhán, una estudiante de ciencias que decide unirse al viaje de pesca para estudiar el comportamiento de lo que capturen. De inmediato, por el color de su pelo, es considerada de mal augurio para el viaje, y cuando el capitán decide ir a a una zona de exclusión para garantizar el éxito del viaje, esta mala suerte parece materializarse. El barco parece atascarse, y la estudiante es quien se encarga de ir a investigar qué causa esto y por qué la madera del barco parece estarse convirtiendo en una sustancia gelatinosa. Tentáculos gigantes está “alimentándose” del barco. Pero esto no es un legendario calamar gigante. Esto es algo fuera de este mundo.

Sea Fever es una corta película de horror que no renueva la fe en el género, pero nos muestra una versión mecánica de la supervivencia frente a lo desconocido. No hay clichés que lastimen a la experiencia y su personaje principal es tan fuerte y presencial que no dudamos de su capacidad en ningún momento. Esa mujer que rompe el estándar, alimenta a la superstición y parece representar el ideal progreso de su género, es esencial para el desarrollo de la película. Sea Fever no resuelve su conflicto con una amenaza que “aprende” y parece saberse el guión de principio a fin para acabar con los personajes. El poder de esa amenaza está más presente en el paranoico elemento de una tripulación que debe decidir si vuelven a tierra o se quedan varados en el medio de la nada, para no infectar al resto con el “virus”.

En este sector de la película, Sea Fever gana atención por su manejo incondicional de la amenaza en forma de virus. En la actualidad nos enfrentamos a un organismo desconocido, pero también nos enfrentamos a un desastre social con precedentes. La gente. Su comportamiento frente a una amenaza invisible. Cientos de millones de personas deciden por sí mismos si se cuidan a sí mismos, si cuidan al prójimo, o si confían en la supervivencia de la especie bajo un concepto de historia, en la que ya hemos ganado la batalla. Sea Fever presenta el dilema con fuerza y determinación y sin saberlo, se convierte en una versión interesante de ese tema que hoy se discute segundo a segundo, en todos los rincones del planeta. Ese final de la película , simbólicamente o no, puede enseñarnos bastante sobre qué debemos hacer.

Calificación: ***

Un trailer

Leave a Reply