Crítica cine: Sputnik (2020)

El sobreviviente de una misión espacial no ha regresado solo, y una científica se encarga de estudiar el misterioso organismo que trajo consigo.

Dirigida por: Egor Abramenko.

Protagonizada por: Oksana Akinshina, Fedor Bondarchuk, Pyotr Fyodorov, Anna Nazarova, Anton Vasilev, Vasiliy Zotov.

País: Rusia.

Género: Horror, ciencia ficción.

Duración: 113 minutos.

El sabor amargo que algunas películas dejan no tiene mucho que ver con la calidad de las mismas. Puede ser que la película tenga esa intención o sí, puede ser que sea una pésima experiencia que afecte al espectador quien minutos después piensa cómo recuperar el tiempo. Ambos lados son aceptables. Pero lo extraño es que a veces el cine cae en una caja sin salida, una especie de limitación propia que no le deja explorar el “pudo haber sido” de manera arriesgada.

Sputnik, ese evento de horror ruso del que todo el mundo habla ahora, es una buena película que pudo haber sido muchísimo más si el género abordado se hubiese mantenido íntegro. Es una película con un magnífico inicio que no hace nada para desviarse de una manipulada subtrama dramática que tiene poca relevancia. Hace un rato vi el trailer por primera vez y lo que sentí fue “esta película no fue la que yo vi”. Sputnik es una retorcida experiencia melodramática que está muy bien hecha y que satisface a puristas del género, pero solo en su primera mitad. Luego el giro va hacia un comentario que si bien es interesante, se siente muy distante del planteamiento.

La pasé bien con Sputnik. Creo que es una prometedora película de género proveniente de un país del que no vienen muchas películas de este estilo. Y creo que es una ejecución que se sale del cómodo escenario de la higiénica actualidad y nos lleva a un terreno muy jodido. La Unión Soviética y sus derivados rincones de lo oscuro. Sputnik nos ubica en medio del inicio de la era espacial rusa, en la que cosmonautas viajaron al espacio exterior. En uno de esos viajes ocurre un accidente. Dos suben y solo uno está vivo cuando la nave aterriza después de perder comunicaciones por un día. El que ha sobrevivido tiene un comportamiento extraño, al menos eso le indican a una científica que se encargará de diagnosticar el tratamiento. La realidad es que el hombre tiene adentro un organismo alienígena que se escapa todas las noches, debe alimentarse y se está volviendo inteligente. El análisis lleva a la científica a darse cuenta de que hay algo siniestro detrás de la insistencia del líder de la organización por mantener vivo al hombre y a ese monstruo que emana de su boca en las noches.

¿Pudo haber sido mejor? Definitivamente sí. Pero Sputnik tampoco está a merced de la fórmula del horror con la que hubiera sido una película más del montón. Acá hay un trasfondo que se sintoniza de forma magnífica con el desarrollo de la película en el que se revelan muchos secretos de algo que se trata como un accidente y termina siendo un experimento. Sí, la subtrama semi romántica no tiene demasiada lógica, y tampoco la de un orfanato. Pero Sputnik al menos renueva la fe en el cine de género de otros países. Es más que decente y es una oportunidad para ver algo distinto.

Es una película alargada sin necesidad pero hay cierto orgullo detrás de la ejecución y sospecho que por eso tiene una duración curiosamente larga para una película de horror. Si a esto añadimos que viene de un país poco claro en sus “métodos” creo que Sputnik es el inicio de una buena carrera para quiénes están detrás y delante de la cámara.

Calificación: **1/2

Un trailer

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