Crítica cine: Stay Tuned (1992)

El líder de la familia Knable sufre una adicción enfermiza a la televisión, pero una nueva oferta en el servicio lo llevará a mundos desconocidos y peligrosos.

Dirigida por: Peter Hyams.

Protagonizada por: John Ritter, Pam Dawber, Jeffrey Jones, David Tom, Heather McComb, Joyce Gordon, Bob Dishy, Eugene Levy, Erik King, Don Calfa, John B. Destry, Susan Blommaert, Gerry Nairn, Dale Wilson, Don Pardo, Lou Albano, Faith Minton, Alan C. Peterson, Laura Harris, Andrea Nemeth, Kristen Cloke, Gianni Russo, Bill Croft, John ‘Bear’ Curtis, Victor A. Young, Jonathon Pallone, Ken Kramer, Dave ‘Squatch’ Ward, David Longworth, Gordon Masten, Michael Puttonen, Janet Craig, Kim Restell, Colleen Winton, Gene Davis, Jerry Wasserman, Rebecca Toolan, Shane Meier, Serge Houde, Julie Bond, P. Lynn Johnson, John Kirkconnell, Steve Adams, John Pyper-Ferguson, Kevin McNulty, Joe Norman Shaw, Todd Duckworth, Robert Wisden, Peter Yunker, Roselyn Royce, Cheryl James, Spinderella, Jossie Thacker, Kelly Konno.

País: Estados Unidos.

Género: Horror, comedia, fantasía.

Duración: 88 minutos.

Parece difícil de explicar pero creo que Stay Tuned arranca con un concepto que hoy en día parece ser más importante de lo que era antes. Estamos hablando de un padre de familia ausente por estar fascinado con la televisión, y que vende su alma por algo tecnológicamente superior. Lo que viene después es un desarrollo divertido de ese concepto. Y aunque la película sea una comedia de principio a fin, no podemos dejar de pensar en esa consecuencia aterradora cuyo peso en “maldad” es proporcional a lo que merece este hombre. No es algo que pensé hace casi treinta años cuando vi Stay Tuned repetidas veces en HBO. Pero es algo que hoy es inevitable.

Saliendo de esa observación demasiado dramática para la ocasión, Stay Tuned es una producción que hoy no vería la luz del día. Al menos no de la misma manera. Se trata de una parodia constante al contenido de televisión desde que el formato existe. Y viene acompañada de una historia sobre un hombre común que vende su alma por un sistema cable más poderoso. Detrás de este sistema hay una corporación que sirve a Satanas mismo consiguiendo almas que deben someterse a versiones malignas de shows habituales. Van pasando de canal en canal, de peligro en peligro. Si sobreviven, pueden volver al mundo real.

Aunque parezca inofensiva como una comedia familiar, hay más humor negro del que hoy en día se atreven a mostrar. Stay Tuned juega en un terreno formado por Tim Burton y algunos parecidos. Hay comodidad en esa discusión constante sobre géneros y la película termina siendo una divertida y aterradora historia sobre “un padre que cambia después de abrir los ojos”. No hay mucho más que se pueda discutir en este ámbito. No hay necesidad de indagar más sobre una película con un nivel de seriedad mínimo que acierta en ocasiones y en otras es rápidamente olvidable.

Pero fue interesante volver a eso que se hace tiempo. Con pocas limitaciones en guion y con un presupuesto “adaptado”. Creo que John Ritter fue un actor de comedia de situaciones que perdimos demasiado pronto, y quien siempre tenía la capacidad de explotar con comedia física cualquier hecho mundano. En Stay Tuned se burla de sí mismo, demuestra lo que era y lo que podía hacer. Eugene Levy aparece en un rol que no sobresale pero cuyos pocos momentos nos permiten recordar el cómo pudo ser un hermano Marx más. Y bueno, Jeffrey Jones hace lo que mejor sabía hacer cuando no estaba siendo un criminal. Tres tremendos actores de comedia en una película menospreciada y que no se le recuerda tanto como debería.

Calificación: **1/2

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