Crítica cine: Strange but True (2019)

Una madre se enfrenta a una situación extraordinaria cuando la novia de su hijo, quien falleció hace cinco años, aparece en su casa embarazada y diciendo que el bebé es del fallecido

Dirigida por: Rowan Athale.

Protagonizada por: Mena Massoud, Margaret Qualley, Brian Cox, Nick Robinson, Amy Ryan, Greg Kinnear, Blythe Danner, Connor Jessup, Janaya Stephens, Tennille Read, Vanessa Burns, Allegra Fulton, Christy Bruce, Darryl Flatman.

País: Estados Unidos.

Género: Drama.

Duración: 96 minutos.

Siempre hay un espacio reservado en mi lista para películas que obligan al espectador a hacerse la pregunta mágica de la empatía: ¿qué harías si esto te estuviera ocurriendo a ti? Son conflictos habituales y situaciones que no necesariamente se van al extremo de las circunstancias. Generalmente el drama reina como género en este tipo de películas que permiten al espectador vivir lo que los personajes viven. Películas como Strange but True son la excepción a una regla que lamentablemente no se practica demasiado en Hollywood.

Y es extraño porque no podemos encasillar a Strange but True en algo que no sea drama, aunque su premisa apunta hacia alo sobrenatural. Desde el principio sabemos que algo no está bien con la situación planteada, pero en pocos minutos somos sometidos a la detallada deconstrucción de un juego de secretos emocionales, uno que definitivamente contiene elemento que no parecen ser de este mundo. Strange but True es una transición de géneros en forma de película, una que está muy bien ejecutada.

Todo comienza cuando una familia, lastimada todavía después de muchos años por la muerte repentina de un joven integrante recibe una inesperada visita. La novia del fallecido reaparece. Embarazada. Al principio todo parece ser una visita típica de recuerdos y nostalgia. Pero luego ella afirma que el bebé es de él. De alguna manera, quien falleció hace cinco años la ha impregnado y el bebé está a punto de nacer. La madre del fallecido toma esto como un ataque directo a la decencia, pero ya la duda está sembrada. Entre todos intentarán encontrar la verdad detrás del misterio. Pero la verdad es mucho más siniestra de lo que parece.

La ignición es la duda, un condicionante para que Strange but True proponga su premisa de la manera más seria posible. A pesar de que el planteamiento coloca a la fantasía como un escenario probable, es una película cuya resolución va directamente a lo terrenal, y a lo siniestro de la posibilidad hecha realidad. Lo que ocurre con esta chica conforma un horrible lado de la interrogante, uno que claramente nadie imagina desde el inicio. Y aún así, Strange but True decide brindarnos un posible cierre con esperanza, valor, y calidez entre la tragedia. Es un giro que se nota especialmente con el performance de una Amy Ryan colérica en el papel de madre lidiando con la pérdida de su hijo como nunca imaginó que tendría que hacerlo.

Aunque se mantenga distante del escalón de lo sorprendente, Strange but True no deja de ser un importante ensayo en el manejo inteligente de una colección de géneros que no suelen mezclarse. Esto es maximizado por la presencia de un ensamble actoral de alto calibre. Y es interesante como la película logra un cierre distinto al que imaginamos, con una presencia dramática importante y con la leve acotación de la inmortalidad de la tragedia, una tan horrible que parece ser imposible de manejar. En ese plano final de Strange but True se esconde centenares de posibilidades sobre cómo sigue esto. Pero lo más importante es que nunca deja de reconocer el poder de la duda. Un poder que podría ser tan destructivo como positivo para todos los integrantes del entorno de una familia que pensaba haberlo perdido todo.

Calificación: ***

Un trailer

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