Crítica cine: Ted (2012)

Ted-Poster

Del creador de Family Guy, nos llega Ted, el cuento de fantasía más políticamente incorrecto de la década. Ted es un oso de peluche. Pero Ted tiene vida. Y personalidad. Sexo, drogas, y Flash Gordon son las prioridades de Ted y su mejor amigo.

Dirigida por: Seth McFarlane.

Protagonizada por: Mark Wahlberg, Mila Kunis, Seth McFarlane, Joel McHale, Giovanni Ribisi, Aedin Mincks, Patrick Warburton, Matt Walsh, Jessica Barth, Bill Smitrovich, Ralph Garman, Alex Bornstein.

País: Estados Unidos.

Genero: Comedia.

Duración: 112 minutos.

Parece mentira pero Seth McFarlane lo hizo. Una vez más se salió con la suya creando el personaje del año. El creador de Family Guy, en el que nadie creía para tener éxito en el cine, lleva a cabo la dirección (y protagoniza) Ted, la que fácilmente podría ser la comedia del año. No hablo de fórmulas rebuscadas ni de tramas excéntricas. Es tan simple que dan ganas de llorar sabiendo que cualquiera pudo haber pensado que un oso de peluche con la boca más sucia que una cañería podía ser tan gracioso. Fácil pensarlo. ¿Pero hacerlo? Nada que ver. Con Ted, Seth McFarlane explota su mundo a lo Family Guy en la gran pantalla. Y hasta hace referencia al mismo. No tiene límites ni escrúpulos. Es tan solo un tipo que se atreve a hacer lo que nadie puede hacer. Nada más con esto, se puede decir que vale la pena ver la película.

Ted va sobre un hombre que cuando era solo un niño recibió el mejor regalo de navidad que le pudieron haber dado. Después de una secuencia nostálgica que radica en lo meloso, nos damos cuenta de que el director simplemente quiere desviar la atención del mundo vulgar y políticamente incorrecto al que nos está metiendo. John Bennett recibe un oso de peluche de regalo y como no tiene amigos, desea que el oso pueda ser su mejor amigo por siempre. La mañana siguiente, el oso es Ted y es un niño como John. Su comportamiento es inocente. Luego pasamos a los 35 años de John, quien ya no es un niño, tiene una nena como novia (Mila Kunis, grrrr!), y sigue siendo amigo de Ted. Pero ya no son los mismos. Ted y John pasan su vida fumando marihuana, viendo repeticiones de la película infame Flash Gordon, y simplemente pasan su vida juntos. Todo parece estar bien hasta que John recibe presión de su novia para que madure y esto implica abandonar a su amigo Ted.

McFarlane (quien hace la voz de Ted) no tiene ningún tipo de vergüenza en crear a un personaje que nunca debió ser creado por temas de buen gusto. Ted tiene la contextura de un oso de peluche, sin embargo habla como un muchacho de Boston de 30 años. Le gustan las prostitutas, las drogas, y el licor. No es habitual, dirán muchos. Yo les digo que nunca habrán visto algo así. Lo que permite a McFarlane llevar todo hasta el límite y más allá es que nunca deja de afirmar que Ted es solo un oso de peluche y esto conlleva a muchas cosas. Aunque a veces se pase (como en la escena de pelea, amplio homenaje a las escenas de pelea entre Peter y un pollo gigante en Family Guy), el director respeta el mundo fantástico que ha creado, nunca deja de bromear, y siempre mantiene el tono ofensivo que le hace ser un visionario de la televisión nocturna. Incluso ataca a ciertos elementos de la cultura pop. Y es que nadie puede negar que se siente el ambiente de los Griffin acá (ataques a Corey Feldman, el gusto por lo mediocre como Flash Gordon, y la referencia directa a Peter), y solo por esto es que me atreví a ver Ted con un ojo crítico abierto a cualquier posibilidad.

Quienes critican el uso de un elemento infantil en la película deberían simplemente alejarse. Saben que no es algo típico al solo ver el poster. No es necesario criticar a quienes sí queremos ver este tipo de películas en el cine. Pero creo que es suficiente con ver las cifras: Ted es la película cómica más taquillera del año.

Imposible dejar de verla.

Calificación: ***1/2

Un trailer

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