Crítica cine: The Atticus Institute (2015)

En el Instituto Atticus se experimenta con lo paranormal y la nueva paciente, Judith, representa un caso prometedor pero letal.

Dirigida por: Chris Sparling.

Protagonizada por: William Mapother, Rya Kihlstedt, Hannah Cowley, John Rubinstein, Erich Lane, Gerald McCullouch, Sharon Maughan, Anton Narinskiy, Suzanne Jamieson, Jake Carpenter, Lauren Rubin, Ivar Brogger, Landall Goolsby.

País: Estados Unidos.

Género: Horror.

Duración: 92 minutos.

Producto de una recomendación valorable, The Atticus Institute cae en mi lista en una noche de poca casualidad. Con un perfil típico del “straight to video”, y con un alarde inexistente, había olvidado que en algún momento debía verla. Después de todo, un “found footage” siempre merece algo de atención, al menos en sus primeros minutos. Y The Atticus Institute no se sale del montón. No resalta más allá de las características de un subgénero que ha viajado de un lado a otro y parece haber quedado en los rincones de la crítica constante por entregas cuestionables. Como resultado integral, es una película que no veré otra vez y probablemente olvide pronto. Pero como aventura de sábado por la noche en la que cualquier susto es bienvenido, sobrepasa la decencia.

A pesar de tener un valor de producción mínimamente alto, The Atticus Institute no usa esto como un filtro exceder en las expectativas. Desde un inicio, sabemos que estamos viendo una película de calidad media. Desde la textura, hasta una edición que sigue la fórmula. La historia es sencilla: un grupo de científicos han formado un instituto para experimentar con fenómenos paranormales y sujetos que alegan tener este tipo de “poderes”. Contada a través de flashbacks y entrevistas, The Atticus Institute ubica la trama en el experimento con una mujer única. Una que supuestamente protagoniza los únicos incidentes de posesión reconocidos por un organismo gubernamental. ¿La razón? Ella no solo es expuesta a un exorcismo como podemos esperar. Ella también puede ser usada. Y para quién desea ver The Atticus Institute esto puede ser un giro interesante. Definitivamente es una de las pocas razones para ver The Atticus Institute como algo más que un poco inspirado “found footage”.

Con un poco más que sustos bien planificados, The Atticus Institute se confirma a sí misma como una película que no desea estar con el resto de sus “compañeras” de catálogo. Hay algo de inteligencia en el cómo la trama es armada para poder producir la embestida final con un tercer acto tenebroso, y bien dosificado. Esto es producto de un guionista y director que definitivamente sobresale. Su talento ha sido poco apreciado, pero al menos es capaz de armar historias lógicas, con principio y fin, y no es verborreico en aquello que produce. Chris Sparling es su nombre y su trabajo en varias películas es más que notable. The Atticus Institute es un proyecto que sabe manejar y con el cual no pretende cambiar su carrera. Solo se enfoca en contar muy bien la historia. Al menos eso logra y nadie puede decir lo contrario.

Hay predisposición con el “found footage”. Muchos dicen que se acabó y otros nunca admitieron que acarreaba un poder fantástico a la hora de contar historias con un escenario de hiperrealismo e inteligencia en el cómo la imagen puede tener un efecto. The Atticus Institute es una prueba de que el género funciona como un lienzo escénico, como un ambiente estático para expresar una situación. No es una película completa como se espera, pero pocas con este concepto lo son. Definitivamente es una recomendación que no haría, pero aprecio que me la hayan recomendado. Es una película que gusta a la gente rara. Y de esos somos varios.

Calificación: **1/2

Un trailer

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