Crítica cine: The Impossible (2012)

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El extraordinario retrato realizado por J.A. Bayona sobre un excéntrico viaje de vacaciones que se convierte en la peor pesadilla para una familia que hará hasta lo imposible para poder estar juntos, en medio del desastre natural más horrible los últimos siglos.

Dirigida por: J.A. Bayona.

Protagonizada por: Naomi Watts, Ewan McGregor, Tom Holland, Samuel Joslin, Oaklee Pendergast, Geraldine Chaplin, Simon Blyberg.

País: España.

Genero: Drama.

Duración: 113 minutos.

Cuando hace meses vimos el tráiler de The Impossible ya sabíamos lo que iba a pasar. El principal problema con los trailers es eso. Son una mini película y algunos se dan el lujo de contarnos el final sin ningún tipo de escrúpulos quitando cualquier posibilidad de suspenso para un tercer acto que se supone debería ser un clímax en esencia. Pero ayer cuando vi The Impossible pude notar que esto no era lo más importante. Por supuesto que habrán personas que verán el filme como una aventura emocional. Otros la verán como una película de desastre (tipo Emmerich). Para mí es un drama absorbente que no deja de despertar emociones de respeto y admiración por quienes vivieron semejante hecho. The Impossible contiene lo que ninguna película de Emmerich contiene: carga emocional y un balance honesto entre lo importante del amor y la familia y la necesidad de mostrar por medio audiovisual un desastre natural. Ambas cosas están relacionadas, es obvio. Pero al final no hay un triunfo, no hay una salvación. Solo hay una moraleja trágica que no entendemos. No terminamos de entender por qué este tipo de cosas ocurren. Y es que el destino de cada uno no está escrito, sino está modelado por lo que pasa cada día. Al final lo que queda es el amor de tu familia y las reflexiones. Eso es más poderoso que cualquier fenómeno de una película de Emmerich.

La película cuenta la historia real de una familia que vivió el desastre del tsunami en Asia en el 2004, considerado el desastre natural más catastrófico de la historia. El que tenga que contar más no es necesario. Solo se debe saber que la película se nutre de los testimonios de esta familia. A diferencia de lo que suponen estas grandes producciones no hay un sentido de cine fantástico. Acá lo íntimo es lo que vale. Y si bien la escena del tsunami es técnicamente perfecta, no hay demasiada fanfarria en cuanto al proceso de producción. No se demuestra esto. El director le da más tiempo de pantalla a otras cosas más relevantes. No hay militares rescatando gente por doquier. No hay un rescate final super dramático. Es una película realista que se ha escrito con el toque narrativo de un hecho real llevado a la gran pantalla.

El director en todo momento conserva ese toque minimalista en medio de un desastre gigante. Y es que la única manera es reflejar el sentimiento desde cada uno de los personajes que la película presenta. Se apoya un 100% en actores que saben expresar lo que sienten sin atarlos a una raza, color, o lo que sea. El humano actúa de la misma manera en un desastre como este: simplemente desea estar con sus seres queridos y esto lo mueve, lo motiva. J.A. Bayona es un director que sabe cómo generar emociones por medio de lo intrínseco de un personaje sin escatimar tiempo y atención al ambiente. Es un director con dotes dramáticos natos que nunca descuenta. Siempre explota a sus actores.

La fuerza de la película es el drama. Y el drama es retratado en un tono maximizado por los actores que conforman la familia. Todos, absolutamente todos (hasta los niños), son increíbles actores. Especialmente Naomi Watts en el papel de la madre. Es una actriz que demuestra lo completa que es una vez más, con un rol protagónico que no radica en lo heroico sino en los efectos de la tragedia sobre ella. Nunca pretende hacer más de lo que puede y así mismo se mantiene hasta el final. Solo hay una escena en el tercer acto en donde se implica que ciertamente ella ha vencido el obstáculo de la muerte. Dicha escena es increíble (noten la música). También se debe destacar el trabajo del actor joven Tom Holland, quien interpreta al hijo mayor. Es muy parecido a Jamie Bell y en ocasiones pareciera que lo estamos viendo en Billy Elliot, pero poco a poco, el pequeño actor se adueña de la escena por medio de la fuerza de llanto y sus gritos. Ambos, madre e hijo, protagonizan las escenas mas fuertes del filme.

The Impossible es un filme que nadie debe dejar de ver. Aunque sea criticado por su falta de retrato del típico asiático, recordemos que en este tipo de tragedias, no hay razas. Además de que sigue siendo una historia real. Modificar la verdad sería un pecado. Quienes critican no saben ni entienden el verdadero significado. Solamente quieren ver justicia. Para eso, lean las noticias. Acá es  un vistazo personal a la tragedia menospreciada por la fuerza del amor.

Calificación: ****

Un trailer

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