Crítica cine: UFO (2018)

Un joven decide investigar un avistamiento de una nave espacial a través de su conocimiento matemático y se encuentra con la verdad detrás de un encubrimiento.

Dirigida por: Ryan Eslinger.

Protagonizada por: Alex Sharp, Gillian Anderson, David Strathairn, Ella Purnell, Angela Duggins, Brian Wolfman Black Bowman, Megan Chelf Fisher, Lea Hutton Beasmore, Carly Tamborski, James Siderits, Charles Poole, Michelle Poole, Dylan Keith Adams, Jack Norman, Ming Wang.

País: Estados Unidos.

Género: Ciencia ficción.

Duración: 88 minutos.

Soy de quienes cree que un guion debería estar construido sobre una base de ciencia que pueda comprobarse, en caso de que sea una historia con algún indicio de realismo. No puedo decir que no cuesta mucho porque limitarse a lo que la ciencia ha podido comprobar en las últimas décadas es castigar algo porque no puede ser más real sin que tenga las intenciones de serlo. Estamos hablando de ciencia ficción. Inyectar realismo depende de la naturaleza de la historia y de cuan dedicado sea un guionista. No debería ser determinante para el resultado de la película. Pero lamentablemente sí tiene un efecto que no podemos negar. Y es algo que, con la existencia del Internet, el espectador puede desmentir o comprobar en cuestión de segundos.

Películas como UFO manejan una polémica temática y tienen una hermosa intención de imprimir autenticidad por medio del uso de dispositivos de ciencia cuya existencia es real. Es una intención que valoro y que genera efectividad en los primeros minutos de la película. El problema es que es una película sin control, sin sustancia que sostenga su entorno dramático. Es una constante verborrea de términos científicos que no comprueban absolutamente nada. El valor que permanece está en su poco original historia y en la posibilidad final de credibilidad para su personaje principal.

UFO podía haber sido distinta. Podía haberse enfocado en su rasgo fantástico y quedarse explotando la paranoia de su protagonista. Lo que la hace única es precisamente su rasgo menos interesante. Es la historia de un joven que desarrolla una obsesión enfermiza con la aparición de un OVNI en un aeropuerto cercano. Se da cuenta del encubrimiento, y mientras más investiga, va descubriendo características matemáticas en los eventos que rodean el misterio. Descifra la existencia de una señal que podría significar que algo inteligente está detrás del objeto que se desvaneció.

Pero UFO no permite la conexión del espectador con el conflicto. Lamentablemente hay un sentido general de apuro en contar una historia compleja, con diálogos sobre matemática y probabilidad que duran minutos. Es inevitable que la audiencia pierda interés. La presencia de dos figuras veteranas en su casting no ayuda demasiado, puesto que aparecen más en materia de cameo que en un puesto relevante. Solo nos quedamos con un joven y sus amigos, ninguno de ellos un elemento empático.

Soy un disco rayado. Lo sé. Pero esta historia ya la vimos antes. Y esa película que más nos recuerda me parece la epítome de la ciencia ficción. Me refiero a los encuentros cercanos de un paranoico hombre y su inevitable aceptación final. Aquella película se levantaba por el desarrollo personalizado de un hombre común con una conexión fantástica con algo que no entiende. Su final es poético, magnífico y una alusión directa a los incrédulos. UFO acarrea una necesidad de sellar algo fantástico con ciencia comprobable. Insiste e insiste, y pierde la perspectiva de quien conduce la película hasta el final. Es una olvidable versión de algo que ya vimos y que no necesitamos ver nuevamente. Por más matemáticas que puedan asociar, nunca se deben desligar del elemento dramático. Es eso lo que nos lleva a conectarnos con quien está en la gran pantalla.

Calificación: **

Un trailer

Leave a Reply