Crítica cine: Urban Legend (1998)

Los estudiantes de una universidad empiezan a morir y las escenas del crimen parecen estar sacadas de un libro de leyendas urbanas. Este asesino en serie es muy creativo.

Dirigida por: Jamie Blanks.

Protagonizada por: Jared Leto, Alicia Witt, Rebecca Gayheart, Michael Rosenbaum, Joshua Jackson, Loretta Devine, Tara Reid, Robert Englund, Natasha Gregson Wagner, Brad Dourif.

País: Estados Unidos.

Género: Horror.

Duración: 99 minutos.

Así como en la década de los 80 muchos iconos se hicieron iconos, y muchos directores establecieron su carrera en el horror, los 90 fueron particulares. Es la década que no supo luchar contra la pasada y en la que el horror fue notoriamente pobre con algunas excepciones. Fuera lo que hizo Craven con su magnífica Scream, nadie parece recordar las que le siguieron. El principio de la década parece ensombrecido por la discusión de The Silence of the Lambs y su posible categorización como horror, y cuando terminaba, el “found footage” fijaba un camino. En el medio mucho ocurrió. Y lo recuerdo con bastante claridad.

No me refiero a los tontos que el verano pasado mataron a alguien y después hubo venganza. Hablo de cuando el término “leyenda urbana” fue el gimmick que desprendió una franquicia mínima, olvidada, pero con una primera entrega que se sale del estándar y al menos me permite pasarla bien. Aun cuando pasaron más de dos décadas, Urban Legend sigue siendo esa rápida travesía por el horror universitario que tenía ínfulas de adolescencia. Un viernes a la noche me atreví y lme divertí un buen rato.

Suena el clásico Total Eclipse of the Heart y una joven chica es asesinada en una escena inicial excepcional. Corte a una hermosa universidad en la que extraños eventos empiezan a ocurrir y pocos pueden identificar el patrón que denota la fascinación del asesino por recrear leyendas urbanas, y hacerlas realidad. Una joven valiente está relacionada con los eventos y empieza a investigar junto a un aspirante a periodismo con un olfato admirable por la verdad detrás de lo que la universidad esconde. El pasado vuelve para atormentar a todos. A asesinos y víctimas.

Pero Urban Legend está adaptada a la fórmula. No mucho podemos rescatar de esta pesada característica que nos transporta a predicciones y cálculos para descifrar el acertijo de quién puede ser el asesino. Y también Urban Legend goza de un guion inteligente que al menos no da sueño, y nos permite reírnos un rato mientras vemos a actores veteranos haciendo cameos y protagonizando una película improbable, que tampoco se apoya demasiado en esta facultad. Es raro cómo la película tiene a Brad Dourif (la voz de Chucky), y a Robert Englund (el inigualable Freddy Krueger), en su haber y no los usa como producto a ser vendido. Una mezcla rarísima de dependencia de estilo de los posters de los 90 con una arriesgada decisión al lanzar lo que podía o no ser una franquicia. Casi veinte años más tarde, notamos los errores y fallas pero no son determinantes.

Urban Legend fue destrozada por la crítica en aquel momento pero fue explosiva en la taquilla. Y todos sabemos el por qué. No hay demasiado misterio. Es confortante saber que en aquel momento la disfruté como adolescente y hoy que estoy “curado” en ese mundo difícil del cine “malo” que puede ser bueno, Urban Legend fue un momento agradable de cuarentena, revisitando los clásicos y otros que podrían serlo. Olvídense de los chicos del verano pasado que hicieron varias veces lo mismo. El teen horror de los 90 empezó con Scream, y Urban Legend fue una linda adición al catálogo que no deberíamos olvidar nunca.

Calificación: ***

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