Crítica series: Jeffrey Epstein: Filthy Rich (2020)

Un íntimo reportaje sobre Epstein y todo lo que hizo durante décadas, y muchos hombres poderosos encubrieron.

Dirigida por: Lisa Bryant.

País: Estados Unidos.

Género: Documental.

Duración: Cuatro episodios.

Creo que primero que nada y antes de escribir mi crítica del documental de Netflix, necesito aclarar mi opinión en lo que respecta a Jeffrey Epstein y sus actos. Es algo que, así como lo escribo para mis lectores, también lo escribo para mí. Este tipo de actos y sus consecuencias son tan discordantes de nuestra naturaleza que requieren reflexión.

Epstein era un monstruo. Las pruebas hablan por sí solas, y no cabe duda de que cometió esos crímenes por los que fue acusado. No soy nadie para decir qué se merecía, pero creo que el mundo es un mejor sitio porque ya no está Epstein entre nosotros.

Ahora a lo que me compete.

Jeffrey Epstein: Filthy Rich es la respuesta de Netflix al infame caso del multimillonario que manejaba una red de prostitución de menores, abusaba de las chicas, y siempre pudo salirse con la suya. Para nadie es un secreto que falleció en misteriosas circunstancias y creo que nunca vamos a enterarnos de lo que realmente ocurrió, fuera de cualquier especulación que salga a la luz pública. La miniserie solo contiene 4 capítulos, un tratamiento extrañamente corto para un caso tan célebre como este, y del que existen tantas opiniones. Aunque se sienta como una muestra apurada, es un completo análisis que va de principio a fin y al menos da voz a algunas de la chicas que estuvieron involucradas y que decidieron levantar la voz. Si algo queda claro es que ellas no son las únicas.

En manos de Lisa Bryant está la recreación de hechos que todavía no se digirieron y son cuestionados por algunos. La serie nunca nos presenta la posibilidad de duda y consiste primordialmente en testimonios. No digo que no lo merezcan; son ellas a quienes debemos escuchar. Pero cuatro capítulos terminan siendo poco para todo lo que representa el efecto de la condena. Es una etapa solo tratada en un último capítulo y algunas preguntas nadie las responde. Y aún así, el tono de thriller se presenta para quedarse. Durante 3 entregas iniciales, el documentar nos permite conocer la magnitud de una operación sorprendente. Lo único que podemos pensar es “¿cómo alguien no detuvo esto antes?”. Ese encuentro con la justicia, y una rendición final llega tarde. Pero al menos llega.

Creo que también hay un problema con la información omitida. Algunos apuntes son presentados fuera del metraje, y nos siguen insistiendo en la negación de la pareja de Epstein por declarar de alguna forma. Pero tampoco dicen que nadie sabe donde está esa mujer que podría esclarecer tanto. Es un misterio que podría alimentarse de más misterio. Y Netflix prefiere dejar dudas. Quizás hay una segunda temporada. Quizás no. En todo caso, esta primera oportunidad es decente en cuanto a la información contenida pero no es una grandiosa serie documental que vayamos a recordar por mucho tiempo.

El logro principal de Jeffrey Epstein: Filthy Rich está en no victimizar a las víctimas. No hay un sentido amarillista como el que algunos medios usan para contar sus historias. Ese profesionalismo es esencial en esta etapa del proceso. El culpable está muerto. ¿Cómo se le juzga? En una decisión parecida a la de un juez, Netflix permite que el testimonio ruede con su propia fuerza. La rabia, el silencio, la impotencia. Todo es permitido para el espectador mientras debe aceptar que Epstein haya hecho de su vida deplorable una realidad que todavía nos cuesta aceptar.

Calificación: ***

Un trailer

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