Crítica series: Ju-On: Origins (2020)

Una miniserie supuestamente relacionada con la joya del “J-horror”, con múltiples historias relacionadas con la casa maldita.

Dirigida por: Shô Miyake.

Protagonizada por: Yuina Kuroshima, Yoshiyoshi Arakawa, Ririka, Kana Kurashina, Koki Osamura, Seiko Iwaido, Tokio Emoto, Yuya Matsuura.

País: Japón.

Género: Horror.

Duración: Seis episodios.

Soy parte de ese grupo de espectadores que disfrutaron el “j-horror” cuando el movimiento tuvo un crecimiento explosivo finales de la década de los 90. El horror asiático nació básicamente con Ringu en el año 1998 y luego dobló con la apuesta con Ju-On: The Grudge, que nos aterraba de manera inmediata con imágenes explícitas de fantasmas, una edición icónica y el desarrollo cinematográfico de todas las leyendas posibles de Japón. Después de todos los reintentos por salvar a la franquicia y más fallas que logros, hoy tenemos a Netflix produciendo una serie que supuestamente está basada en aquellas películas con personajes pintados de blanco y haciendo referencia a un horrible evento en una casa particular. Lo interesante es que hay contenido que podría resultar atractivo si tan solo no estuviera asociado a algo existente. Pero es un supuesto. No hay un enlace directo al recuerdo presente. En ese contexto, este intento de Netflix de seis capítulos cortos podría resultar efectivo si tan sólo puedes mantener la lógica de una compleja historia con suficientes personajes para varias temporadas.

Y cuando me refiero a personajes me refiero a distintas líneas narrativas asociadas a una casa, esa que ya conocemos. Una chica que decide aparecer en un show de televisión de especulación paranormal porque dice que algo escuchó en su casa, un investigador que desea resolver los acertijos de su infancia, una familia destrozada por una aberrante violación a una adolescente. Todo se mezcla en una confusa colección de eventos de líneas temporales comunes pero que no suenan a una misma realidad. Al menos eso hace sentir Ju-On: Origins desde un principio: esa maldición no es exclusiva para algunos. A cualquiera puede pasarle. En la serie hay un sentido de crónica efectivo que podemos ver con referencias constantes a eventos ficticios y reales en la televisión. ¿Esto era necesario? ¿Hubo algo que tenía que indagar de ahí?

No es algo que la serie exponga y aclare con facilidad. Hay una repetitiva sensación de querer resolver un misterio pero la adición de un mecanismo surreal no hace que la serie arranque y se resuelva considerando su corta duración; hay escenas que fácilmente se pueden descartar y nada sería afectado. Si podemos desligarnos de esa búsqueda por solucionar las historias que se deberían mezclar, estamos al frente de un buen intento por relanzar una franquicia que ya pensábamos que estaba fallecida. Personalmente, creo que hay mejores opciones que el Ju-On de hace casi dos décadas. El “j-horror” fue algo tan particular que solo fue efectivo en aquel momento y quedó para el recuerdo.

Me gusta pensar que Ju-On: Origins está hecha para fanáticos de aquel momento. Al menos es un mejor aporte que esa horrible película llamada The Grudge que hace meses se estrenó y que ya olvidamos. Ellos, quienes esperaban algo ambientado en el sitio en dónde todo empezó sabrán más los eventos y por qué ocurren. Para mí ya pasó mucho tiempo y poco recuerdo de la historia detrás de la casa que esconde el rencor primitivo de un ente que es capaz de quedarse contigo hasta que mueras.

¿Da miedo? En ocasiones. Si puedes desplazarte de la violencia que extrañamente es excesiva, y te concentras en lo que está detrás, hay un par de escenas que te van a helar la sangre. Pero definitivamente no esperes lo mismo de antes. Es hora de progresar aunque sea con una precuela.

Calificación: **1/2

Un trailer

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