Crítica series: The Outsider (2020)

Un crimen horrible despierta la sospecha de un policía y sus compañeros que no terminan de convencerse de que están lidiando con algo posiblemente sobrenatural.

Dirigida por: Jason Bateman, Andrew Bernstein, Charlotte Brändström, Igor Martinovic, Karyn Kusama, J.D. Dillard, Daina Reid.

Protagonizada por: Ben Mendelsohn, Cynthia Erivo, Jason Bateman, Bill Camp, Mare Winningham, Paddy Considine, Julianne Nicholson, Yul Vazquez, Jeremy Bobb, Marc Menchaca, Frank Deal, Dayna Beilenson, Hettienne Park, Michael Esper, Claire Bronson, Michael H. Cole, Marc Fajardo, Margo Moorer, Scarlett Blum, Sir Brodie, Mike Whaley, Steve Witting, Oscar Torres, Athena Akers, Guilherme Apollonio, Quinn Bozza, Matthew Carter, Derek Cecil, Regina Ting Chen, Dani Deetté, Mike Dunston, José Alfredo Fernandez, Philip Fornah, Andrea Frankle, Susan Gallagher, Jason Graham, Prince Hammond, Rajeev Jacob, DJames Jones, Shannon Mayers, William Mark McCullough, Tyler Merritt, Frances Mitchell, Jaxon Rose Moore, Jennifer Christa Palmer, Jennifer Patino, Mason Pike, Swift Rice, Derek Russo, John Gettier, Summer Fontana.

País: Estados Unidos.

Género: Horror, suspenso, thriller.

Duración: Diez episodios.

Creo que casi todas las adaptaciones de trabajos de Stephen King, sea una serie o una película, deben ser analizadas en una etapa posterior de reflexión. El autor utiliza un lenguaje difícil, pero sus obras son explícitas, clarísimas en cuanto a sus personajes y nunca escatima en justificar sus actos. Con lo que se lleva al cine o la televisión, ocurre algo particular. Hay obras icónicas que se ejecutan con el objetivo de materializar algo que imaginamos. Pero también tenemos trabajos como The Outsider, que no se parece en nada a lo que el autor realizó antes. No hay payasos, ni asesinos icónicos. Esta vez la reflexión es obligada. Del estilo slow burn, y con una temática nueva para el autor, la serie nos muestra una posible corriente que debemos digerir si tan solo somos capaces de acompañar a sus personajes.

Es curioso, pero The Outsider quema sus más valiosos recursos en su primer capítulo. En pocos minutos nos enteramos de un horrible asesinato, cuyo principal sospechoso es un hombre que nadie imaginó que podía cometer ese acto. La evidencia lo ubica en el sitio de los hechos. Pero algo anda mal. También lo ubican en otro lado. Como si un doble maligno hubiese cometido el crimen terrible. Mientras la policía empieza a investigar, se da cuenta de un misterioso patrón que parece repetirse. Parece obra de un extraño ser con un poder inimaginable, una aterradora forma de alimentarse, y mucha, mucha hambre.

The Outsider no es el policial típico que podríamos esperar de un experimento para King y por consiguiente la adaptación de su trabajo. En esas series, los héroes suelen hacer catarsis consigo mismos si se consigue justicia. Se resuelven los problemas si tan solo se resuelve el que la serie muestra. Esta vez, un grupo de incrédulos debe enfrentarse a una posibilidad. Ese es su mayor problema. Creer en algo extraordinario que podría cambiar la historia de la humanidad. Este grupo humilde de hombres se enfrenta a la amenaza que no entienden. No saben cómo actuar. Son inocentes de cualquier falla. La serie muestra esta característica. La explota para poder arrancar la máquina final. Un conflicto resuelto de forma caótica, en el que cualquiera puede morir, la justicia no existe, y la seguridad es algo que nunca existió.

Escrita por Richard Price, el experimentado guionista, conserva un espíritu de principio a fin y nunca cede a la rápida solución. Muchos sentirán que The Outsider carece de la emoción que se esperaba. Y es cierto que, en algunas ocasiones, el metraje debería ser más corto. Pero hay que recalcar la necesidad de reflexionar con la obra. Hay un efecto imborrable en la serie, y es la aceptación de algunos para poder seguir adelante. Ese personaje principal, un detective lidiando con una tragedia personal, necesita entender qué su hijo ya no está. Y quizás la razón por la que no está, no es tan natural como él quiere que sea. Un monstruo existe, y esto no puede ser verdad. Le cuesta verlo, y recibir algo que no puede ser material. Cuando se enfrenta a él, puede ver que soltar es aceptar que hay cosas tan horribles como el hambre de un ser que vive después de centenares de años, o la pérdida de un hijo.

Un trailer

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