Entrevista: Brandon Christensen. Director de “Z” y “Still/Born”

Director de “Still/Born” y “Z”, una sorpresa canadiense de horror que todo el mundo debería ver.

Brandon Christensen forma parte de un linaje de cineastas canadienses cuyos trabajos hemos visto antes y no reconocemos quiénes están detrás de las cámaras. Fuera de lo obvio que ese país nos ha regalado en forma de David Cronenberg y George A. Romero, hay una ola más reciente que mucho tiene que ver con las oportunidades que se aprovechan detrás de las influencias y una relativa facilidad para producir películas. Christensen está con Colin Minihan (What keeps you alive, Grave Encounters) y Sean Rogerson en la cresta de una ola estable de cine de horror que no rompe las reglas pero sí aporta contenido admirable al género. En días pasados, nos topamos con Z, una relativamente desconocida película de horror que dio mucho que hablar en el circuito de festivales. Junto a The Wretched (esa joya que está rompiendo taquillas de autocines durante la cuarentena), conformaron un ideal minifest de horror de sábado a la noche. Z es una admirable propuesta de horror que utiliza un conflicto poco innovador para conformar una excelente definición de horror. Es una película de miedo efectiva, con jump scares increíbles, y es curioso como todavía no ha tenido un seguimiento de culto. Suponemos que falta poco para ello.

Tuvimos la oportunidad de charlar con Brandon sobre su trabajo en Z, y algunas otras cosas relacionadas a su carrera. Como consejo les digo que si pueden, vean la película antes de leer lo que hicimos con Brandon.

Condensamos todo en unas preguntas que con gusto compartimos por acá:

 

Cinelipsis: Brandon, primero que nada agradecemos el tiempo que nos estás dando para responder algunas preguntas sobre ti y sobre Z, la cual nos encantó como una propuesta ideal para un “Festival de Cine de Horror de Sábado”. La programamos al lado de The Wretched en una grilla ideal, y obtuvimos hermosas sorpresas.

Brandon Christensen: ¡Genial!, The Wretched está rompiendo las taquillas ahora en Estados Unidos. La estrenaron en varios autocines y se sigue expandiendo el éxito inmediato. Conozco a Brett (uno de los directores), buen tipo. Me alegro mucho por él.

 

Cinelipsis: Cuéntanos un poco de ti, cuáles son tus raíces, quiénes son tus influencias.

Brandon Christensen: siempre fui alguien con una cámara en mano. Crecí con tres hermanos y una cámara de video. Nunca hubo escasez de “malas películas caseras” siendo filmadas. Mientras crecía, el pensar en contar historias me seguía fascinando. Me aprovechaba de cualquier oportunidad para hacerlo. Después de salir del colegio, estudié en la Escuela de Cine de Toronto, y al salir me involucré en videos musicales de bajo presupuesto, lo que después se convirtió en participación en comerciales. Finalmente en el 2015, pude empezar a trabajar en mi primer largometraje “It stains the sands red”.

Mis mayores influencias son David Fincher, Mike Flanagan y David F. Sandberg. Mike y David tienen similitud en estilo, pero los tres tienen características importantes que respeto mucho.

 

Cinelipsis: ¿Hay algún recuerdo particular de tu niñez que incluya películas de horror que quieras compartir con nosotros?

Brandon Christensen: Cuando estaba en el kindergarten, mis padres me dejaron ver It la miniserie, cuando fue transmitida por ABC. Definitivamente era muy joven para ver algo como eso, y pasé la mitad de mi niñez aterrado. Tenía pesadillas constantemente acerca de Pennywise espantándonos a mi hermano y a mí. Esto no se acabó hasta que finalmente la vi nuevamente ocho años después y me di cuenta de que no era muy buena.
También cuando estaba en sexto grado, mis padres y otra familia decidieron ver The Shining durante Halloween. Me quedé despierto y la vi con ellos, y cada vez que venía una parte que daba miedo, mi madre me cubría los ojos. Creo que el simple acto de NO VER lo que daba tanto miedo en realidad me asustó más, porque mi imaginación creaba algo mucho peor.

 

Cinelipsis: ¿Tienes algún proyecto en el que estés trabajando? Nos encantaría saber.

Brandon Christensen: Debido al COVID, todo está detenido. Pero sí tengo una película que espero hacer después de que todo se normalice. No hay nada confirmado. Prefiero no hablar de ello. TODAVÍA.

Cinelipsis: ¿En qué te inspiraste para hacer Z? Es una película no particularmente “innovadora” en su premisa, pero sí marca algo original en la resolución de su conflicto.

Brandon Christensen: Después de hacer Still/Born observaba mucho a mi familia para definir si podía inspirarme con algo. Mi hijo mayor había empezado el kindergarten y por primera vez, no estaba en casa durante todo el día, y regresaba repleto de datos e información. Esa fue la chispa; luego me enteré de una amiga de mi esposa cuyo hijo tenía un amigo imaginario. Empezamos a hablar del tema y si había algo en eso que pudiera generar miedo. Mezclamos algo de miedos (y realidades) de padres, y ahí encontramos la idea para Z.  El twist final se nos ocurrió de forma casi orgánica cuando las conversaciones se hicieron extensas.

 

Cinelipsis: Es imposible no recordar a Poltergeist o a The Babadook como producciones que incluían a niños viviendo en casas tenebrosas. En Z, esto se siente pero no como una copia sino como un homenaje. ¿Te sirvió alguna de ellas como influencia? ¿Hubo alguna otra que consideraste como influencia directa?

Brandon Christensen: No creo que haya sido algo tan directo. The Babadook es una película similar en la superficie y tiene una resolución genial con su metáfora sobre la depresión. Cuando lidias con un guion en el que está incluido un boogeyman, e incluyes el duelo y el dolor entre otros sentimientos, es difícil no ver las similitudes. Si esas otras películas se mantienen apegadas de acuerdo al sentimiento que quieren transmitir, entonces las características son similares. Orphan fue una gran inspiración. En realidad mucho más que cualquier otra película. Cuando estaba escribiendo el primer borrador tenía muy metida en la cabeza la idea de “voltear la mesa violentamente” en cuanto a la unidad familiar que mostraba normalidad. Una especie de colapso de la torre de cartas que se ve perfecta, y de repente se siente la fundación débil sobre que fue construida.

 

Cinelipsis: La película se apoya en el poder de su concepto. Su resolución es totalmente distinta al clímax que se espera en el subgénero. Estuviste siempre seguro de que culminaría de esa manera?

Brandon Christensen: No. El final fue lo más difícil de concebir. El “cómo terminó” siempre fue una idea presente, pero el camino en el tercer acto lo decidimos después de incontables conversaciones con Colin Minihan (coguionista) sobre lo que Z necesita de Beth. Lo tienes a él queriendo que ella esté con él nuevamente. Pero ¿por qué? Eso fue lo más complejo porque estás tratando de acertar con los deseos de un ser imaginario. Así que cuando discutimos sobre los traumas de su niñez, y la transferencia de rasgos genéticos a nuestros hijos, se nos ocurrió una promesa que se le haya hecho a Z. Eso nos encaminó hacia el final de la película.

Cinelipsis: ¿Es difícil trabajar con niños actores en películas de horror en la actualidad? Esto considerando se extralimita un poco cuando se trata de “resolver la situación con sus amigos”. ¿Estaba Jett al tanto del tipo de película la que estaba trabajando?

Brandon Christensen: La gente siempre dice que no quieres trabajar con chicos y animales. Y estoy de acuerdo con ambas. Pero tuve mucha suerte con Jett. Fue la primera persona contratada para el cast, y la primera persona que audicionamos para el rol. Tuvimos suerte, y nos consideramos afortunados con la oportunidad ya que él y su familia entendieron el tipo de película que queríamos hacer. Siempre ha estado en sets, así que no fue algo extraño para él el estar ahí. Estaba increíblemente preparado para ser alguien tan joven. Todo pasó muy rápido de ser “el chico está en el set” a ser “Jett está en el set”, ya que no era realmente un niño. Era un actor.

 

Cinelipsis: Z es una película muy segura de sí misma, podría representar una especie de servicio para fanáticos del horror que buscan estructuras explosivas.

Brandon Christensen: El alcance del filme es pequeño. Pero hay algunas escenas grandes en cuanto al set. El fuego, el tren, la zona de juegos. Pero el corazón de la película es el hogar, la casa. Al menos para mí es dónde se ubica primordialmente, en la dinámica familiar. Mantener todo pequeño e íntimo, y usar a los personajes para contar la historia a través del horror.

 

Cinelipsis: Hay una intimidad que poco vemos en el cine, y se hace presente en el núcleo familiar en Z. Hay autenticidad, y casi llegas a olvidarte de que se trata de una película de horror sobrenatural. La imaginación es poderosa y acarreaste con esto hasta el final, cuando la confirmación sobre la entidad no era clara durante el “encierro”. ¿Hubo algún punto en el que dijiste “hagamos mejor una película sobre ‘está todo en su imaginación'”? ¿O fue Z un agente real durante la creación del guion?

Brandon Christensen: Tuvimos cuidado de mantener ambos lados del argumento vigentes. Hay muchas cosas puestas a propósito en la película. Ejemplo: los trenes. La idea fue “entrenar” al espectador para que subconcientemente pensara en trenes para el clímax de la película. Nunca quisimos decir qué era, o cual de los dos lados “ganaba”, porque eso le quitaba algo de presencia al espectador. Frecuentemente cuando tienes escenas como las del Arquitecto en The Matrix, y te confirman “esto es lo que es”, el interés se pierde. Es como en Star Wars, cuando la Fuerza se convierte en Midochlorians, y se elimina la mística que tuvo en algún momento. En Z quisimos dejar algo a disposición para interpretaciones. Los traumas, las enfermedades hereditarias, naturaleza versus nutrición, y todos los rasgos que pasamos a nuestros hijos. Tenemos nuestras propias teorías de qué ocurrió. O de dónde provino Z. Pero me gusta permitir que el espectador llegue a sus propias conclusiones.

 

Cinelipsis: Stephen McHattie es un elemento importante en la película. Su personaje es crucial. Sin embargo no hay dependencia del actor más reconocido de la película, lo cual es admirable. ¿Fue él tu primera opción? ¿Escribiste el personaje pensando en él?

Brandon Christensen: Se unió durante la producción. Tiene una cara tan icónica que puede elevar cualquier guion. Sabíamos que necesitábamos a alguien con gravitas cinemática, y no puedes pedir mucho más que Stephen McHattie.

 

 

Cinelipsis: Z mantiene un rating de 100% en Rotten Tomatoes, lo cual es poco común en el cine de horror actual. Es una historia convincente que usa el cliché para crear la ilusión detrás de hechos tangibles del dolor, el duelo, y los demonios personales que nos acompañan toda la vida. Es cruda en la ejecución, y contiene un performance fascinante de Keegan Connor Tracy. Es parte de un género comercial que debería darle más atención a Canadá. El país es impecable cuando se trata de producciones de horror. La originalidad no es un plato que suelan servir en Hollywood. Y Z, y el equipo que trabaja en ella, muestra la promesa que necesitamos en la industria.

Brandon Christensen: Creo que el 100% es por la cantidad baja de reviews. Hemos sido afortunados de que la película haya gustado, pero no es una comparación justa mientras esté su etapa de infancia en Rotten Tomatoes. Creo que el hecho de haber dejado ciertas puertas abiertas para la audiencia, permite crear un vínculo con los personajes o el drama de la historia. Keegan ciertamente ancla el filme y nos brinda un performance real que ayuda a que la película se mantenga con los pies sobre la tierra.

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