Crítica cine: Luz (2018)

Luz Poster

Luz nos cuenta la historia de Luz, una chica taxista que en medio de una investigación es presa de un demonio. Posesión alemana retro que importa.

Dirigida por: Tilman Singer.

Protagonizada por: Johannes Benecke, Jan Bluthardt, Lilli Lorenz, Julia Riedler, Nadja Stübiger, Luana Velis.

País: Alemania.

Género: Horror.

Duración: 70 minutos.

La sensación inmediata que te deja una película como Luz es haber visto decenas de películas en una sola, una sorprendente combinación de estilos, guiños y homenajes, que juntos componen una melodía difícil de absorber y difícil de diagnosticar. Experimental en su totalidad, y efectiva en una pequeña dosis, la alemana Luz es tan divisiva como pretende. Les aseguro que nunca han visto algo como esto, y probablemente tampoco van a verlo en algún futuro. Es un compendio soberbio que no cambiará la historia del género (o los géneros) pero que al menos supone una garantía de que veremos lo próximo de Tilman Singer, el director alemán de Luz que mediante un proyecto estudiantil realiza una de las películas más originales de la última década. Y también homenajea a quienes quiere.

Es imposible descartar este detalle, una confianza excesiva en sí mismo que se traduce en una película cortísima, pero de pocas aclaratorias, y mucha, mucha información. Y en medio de esto nos relata sobre su pasión por el giallo, los derivados del cine “sucio” de los 70, y la poca dependencia de la historia. Quizás en un par de años, cuando Luz sea una película más conocida, exploraremos de nuevo ese submundo planteado por Singer. Mientras tanto, los misterios se mantienen intactos.

En Luz, una chica se presenta en un precinto policial después de haber estado involucrada en un accidente. Por medio de la terapia de regresión, los investigadores empiezan a enterarse de que este accidente no es tan sencillo como parece. En pleno proceso se une al grupo, un médico especialista en hipnosis que tiene una intención siniestra con Luz, la chica del accidente. Demonios, secretos de la juventud, y el estilo de Singer, se unen en la entrega alemana de horror que hizo que muchos anglosajones levantaran la mirada de su industria.

Hay un problema con Luz. En ciertas ocasiones necesitamos un poco de descanso, y este no es el estilo de Singer quien proyecta su energía absoluta en entregarnos una película de carga visual poderosa, una banda sonora admirable y pesada, y una historia que no tiene mucho sentido. En la trama hay demasiados huecos que son imposibles de omitir, y ni siquiera en el final se nos brinda más información. El cambio de idiomas también produce una sensación de discordancia. Creo que esto es intencional, y si la intención de Singer era hacernos sentir perdidos en su película, lo logró. Demasiado a veces.

No es una película para todo el mundo, y ni siquiera en ese submundo del cine de horror para quiénes gustamos de las cosas distintas. A algunos caerá mal, otros no van a soportar esa escena introductoria del bar. Pero si avanzan, puede que Luz tenga algo más que lo que vemos en una primera instancia. Quizás es algo a explorar cuando Luz se convierta en  una película de culto (estoy seguro de que en algún momento ocurrirá). Singer sabe que así empezaron algunos pares de la industria, siendo diferentes al resto. Sentencia con su propio estilo. Lo único que necesitamos es que la próxima vez, haya menos filtros, y su historia pese más. Eso es algo que nunca se debe descartar. Y no importa si la película dura un poco más. Luz es placer visual para unos pocos. Para otros es demasiado extraña para ser tomada en serio.

Calificación: 2.5 out of 4 stars

Un trailer

Con información de Film Affinity, IMDB.

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