Movie review: Crazy Heart

Dirigida: Scott Cooper.

Protagonizada por: Jeff Bridges, Maggie Gyllenhaal, Colin Farrell, Robert Duvall.

Año: 2009.

País: United States.

Duración: 112 minutos.

Con frecuencia vemos películas que son elogiadas por las actuaciones de sus actores. En estas muestras de arte, el actor generalmente estudia el guión y emula al personaje como puede. Algunos actores de método hasta se meten en un estilo de vida parecido al del personaje y hasta han llegado a poner en peligro su vida. Esto es admirable. Pero no lo es todo. Pocas veces vemos actuaciones que nos hacen olvidar que estamos viendo una película. Son tan reales y tan humanas que durante los créditos despertamos y seguimos pensando si lo que acabamos de ver es una biografía en tiempo real o la adaptación de una historia con actores, y un director que todo lo ve. El preguntarnos esto es un resultado casi común en Crazy Heart, la cual termina con una toma espacial que se convierte en el único momento fílmico de la película. El resto es realidad.

Crazy Heart va sobre Bad Blake un cantante música country que vive de tocar en bares de mala muerte, y de regalías por canciones que le ha escrito a otros cantantes. Estas regalías son más simbólicas que nada y causas de amargue en el cantante, quien debe a regañadientes, aceptar ser el que le abre el concierto a un chico quien afirma que Bad Blake es su mayor influencia. Pero todo lo hace por dinero y porque no le queda a otra. Blake en una de sus giras conoce a una periodista. Se enamora. Y cae en cuenta de una realidad dura y cruda: es un alcohólico y es la persona más solitaria del mundo.

De esta trama sencilla se nutre la película, la cual corre por una línea entre drama biográfico y musical. Se intercalan escenas de conciertos que muestran a un Jeff Bridges sumamente talentoso tocando y cantando. Pero la sustancia que mueve la película es el mismo Bridges. No hay otra razón para que la película funcione. Después de la primera escena nos quedamos sin palabras por lo parecido que es Jeff Bridges  a Bad Blake (OJO Blake no está basado en un personaje de la vida real; hablo de un personaje inspirado en otros cantantes que si existieron); el actor nunca se conforma con un guión e improvisa duramente contra una cámara que lo agrede con tomas cercanas y una amplia diversificación de los estados emocionales que un alcohólico tiene a lo largo de un despertar. Es mérito de Bridges también el poder entrenarse con suficiencia para interpretar a un personaje tan solo pero con tanto que contar. Sabemos que hay más información que Blake no cuenta y Bridges se encarga de terminar los cuentos con expresiones faciales que son dignas de un actor completo.

El director debutante toma la historia y la descompone a un ritmo bien dinámico. Nunca nos aburrimos considerando que es una película lenta. Bridges siempre está dispuesto a llevar la escena a un nivel fascinante. Es tal cual lo que pasó con The Wrestler. También debo destacar su labor con la fotografía. Es alucinante ver como se afecta la película con tomas esenciales que el director planifica con minuciosidad. Pero quizás el recurso más atractivo sea la música, escrita por T-Bone Burnett principalmente. El tipo es un prodigio. Aunque si no te gusta la música country y el bluegrass esta película no es para ti. Todas las canciones están perfectamente escritas para contar la historia de una vida que no existió, pero que se siente mucho más humana y más real que cualquier otra biografía que podemos ver.

Debemos agradecer a Bridges esta actuación. Es un placer verlo.

Calificación: ****

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