Movie review: Lake of fire

Director: Tony Kaye.

Debo admitir que pasé mucho tiempo para poder escribir el review de esta excelente película. La razón radica en que no sabía el tono que debía considerar para reflejar en pocas líneas mi opinión con respecto al tema tan delicado que se maneja en la película. Aunque siempre he tenido mis opiniones al respecto, Lake of fire es la propia muestra audiovisual en formato documental que inmediatamente te hace reflexionar sobre todo lo que has pensado sobre un tema a lo largo de tu vida. Sin necesariamente hacerte cambiar de opinión, te das cuenta de que no es un tema tan superficial como mucha gente lo trata al hablarlo. Y sin más rodeos afirmo que el tema a tratar es el aborto.

Lake of fire es un análisis muy profundo de un tema infame que ha sido plasmado de infinitas maneras para justificarlo o prohibirlo. Pero el documental no presenta la opinión personal de un grupo de personas ni del director. A diferencia de muchos filmes que simplemente hacen propaganda a una causa, Lake of fire es la visión de Kaye al presentar un tema a las masas y dejar que las mismas opinen mientras uno como espectador recibe la información cruda extremista. Si bien es un tema fuerte para discutir, nunca antes lo habíamos visto así. Desde escenas en vivo de un aborto hasta las fotos reales de atentados sobre clínicas donde se practican los abortos. Kaye no deja nada a la imaginación y sin embargo, nunca nos hace pensar de una manera u otra. Es una simple vista a un mundo oscuro al que no tenemos acceso de ningún tipo.

Uno de los temas principales se refleja en puntos de vista de radicales cristianos en U.S.A. y a pesar de que algunos espectadores estén a favor de su causa teniendo como razón lo horrible que es asesinar a un ser vivo, les aseguro que no es lo más tenebroso de la película. Son ellos mismos con su violencia y confesiones de intenciones lo que da miedo. Es en esto en lo que el argumento se centra para permanecer en el eje hiper realista del filme. Lo interesante de este movimiento es que está más presente de lo que uno cree. Conocemos a los precursores del mismo y como son actualmente, después de haber sido enjuiciados por habérseles sospechado su complicidad en atentados. Son seres que podrían ser más metódico que un asesino en serie y a pesar de que sabemos que no veremos un asesinato en pantalla, recibimos la confirmación de que ellos creen que todos los médicos que quitan vidas en el aborto deberían ser ejecutados. A pesar de que hacemos la vista gorda y el guión desvía la vista de dicha confesión, de inmediato el director documenta atentados reales de lo que ha pasado justo después de dicha confesión. Los resultados son impactantes, tanto como por la naturaleza de tanta maldad, como por la posibilidad de que alguien que defienda tanto la vida puede asesinar tan a sangre fría.

El otro punto de vista de la película es un análisis de practicantes de aborto. Desde las mujeres que se someten al horrible proceso, hasta las enfermeras que no tienen pelos en la lengua para hacer las preguntas terribles previas al proceso. Esta es la parte visualmente más dura de la película porque muestra lo infame del aborto. Por favor las absténganse si no tienen estómago duro. Es lo más cerca a una película snuff que podrán llegar a ver. Pero más duro que esto es ver como las personas se descomponen progresivamente en minutos. Hay una destrucción moral que una persona refleja al momento de ponerse a llorar que fácilmente es el plano más importante de la película.

El otro punto de vista es netamente periférico y está dado por filósofos y científicos que dan sus opiniones. Esta parte aunque sea totalmente inhumana comparada a las otras es también esencial para visualizar el conflicto como parte de la evolución humano-científica que tanto odiamos estudiar pero que pocos entendemos y sin embargo todos queremos usarla para justificar cualquier irregularidad en la vida.

Tony Kaye filma en blanco y negro y conserva la tonalidad extremista y cruda de su propia visión impersonal de un conflicto que todos consideran personal. Kaye no edita  escenas y con frecuencia estudia a los personajes demasiado de cerca. Pero todo tiene un propósito. Mostrarlo todo y ponerte a pensar. Tal vez llevarte a un cambio de opinión. Muestra de esto es la parte más irónica de la película: la precursora de la legalidad del aborto en U.S.A. ahora es defensora de la opción pro life (los que condenan el aborto); todo fue posible cuando aceptó entrar a una oficina de aquellos quienes defienden la vida y sintió demasiada paz. Si no fuera por ella, el aborto fuera ilegal y la vida sería bastante diferente.

Yo por mi parte, no he cambiado mi manera de pensar en cuanto al aborto. Pero si. Lake of fire me ha impactado de una manera radical. Me ha hecho más humano. Mas analítico en cuanto a toda la situación. Creo que en esto se demuestra la inteligencia con que la película está hecha. Una pequeña historia que con poca ambición logra ser uno de los mejores documentales de la historia del cine.

Calificación: ****

 

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