Crítica cine: The Bourne Legacy (2012)

Cuarta entrega de la saga de Bourne en la que Jason Bourne desaparece y otro agente toma el papel protagónica, y una vez más el gobierno trata de esconder los secretos de proyectos con manipulación de mentes.

Dirigida por: Tony Gilroy.

Protagonizada por: Jeremy Renner, Rachel Weisz, Edward Norton, Joan Allen, David Strathairn, Albert Finney, Oscar Isaac.

País: United States.

Genero: Acción, thriller.

Duración: 135 minutos.

Cuando se supo que la saga de Bourne iba a continuar todo el mundo hizo el mismo gesto. El como demonios iban a hacer para seguir contando historias sobre el agente atacado por su mismo gobierno era algo que nadie sabia. Sin embargo, todos quisieron aceptar por el bien de una franquicia que nunca ha decepcionado. Luego se supo que Matt Damon no volvería (cuestiones de directores). Ahí la cosa se puso fea. Nadie creía en que podía seguirse haciendo algo si no contaba con el tremendo actor que es Damon y que con su capacidad de mimetizarse en cualquier rol nos daba ese sentido del agente Jason Bourne que todos necesitamos en la película para poder sentir que es algo no necesariamente ficticio. Se anuncio que Jeremy Renner estaría tomando las riendas. Descansamos un poco porque ciertamente que ha demostrado que puede hacer bien sus papeles. Pero continuar la saga tratando de opacar a Bourne no debe ser fácil. Sobre todo si consideramos que el nombre Bourne esta en el titulo. Pero la realidad es otra. Renner puede ser un capitulo en la historia y así lo demuestra. The Bourne Legacy no es una mas. Es algo diferente. Es motivada por lo diferente y nada mas por esto merece ser apreciada.

Esta vez, el agente es Aaron Cross. Cross es un agente que depende de las sustancias químicas por alguna razón. Pastillas verdes y azules son lo que lo motivan a seguir. Lo conocemos mientras esta en Alaska, en un río, buceando para buscar las pastillas. Esto apunta a que las necesita. Paralelo a esto conocemos que los proyectos de agentes manipulados física y mentalmente (por procesos químicos) han sido cancelados y como consecuencia los agentes deben ser eliminados. Esto lo predecimos por una secuencia muy bien hecha en la que dichos agentes alrededor del mundo van cayendo por un cambio en la dosis. Cross sobrevive (de manera genial) y es su trabajo conseguir las pastillas para poder continuar. Todo mientras su vida es amenazada. Para esto se apodera de una científica que también se ha metido en el problema por conocer los detalles técnicos de la operación.

Lo interesante del filme es que nunca esta bajo la sombra del Bourne anterior. Matt Damon hace un cameo a través de una foto. Pero todo llega hasta ahí. Los personajes anteriores aparecen segundos en la pantalla. Pero todo enfoca a que solo aparecerán como fantasmas en una película que da transición para otros enemigos. Es brutal la manera como la película se edita para el enfoque sea puesto en la motivación nueva de Cross. El no quiere atacar a nadie. Solo quiere sobrevivir ya que si no toma sus pastillas puede quedar en estado vegetal. Es como una mascota dependiente de sustancias que ya no quiere ser mascota.

Es una película de acción que esta bien planificada y llevada a cabo. El filme esta dominado por secuencias de acción muy bien hechas. La edición, el sonido y la puesta en escena son excelentes puntos de atención para quien aprecie la manera como se hacen estas películas. Se nota que el director no tiene el estilo que lo caracteriza y la productora tiene mucho que ver en esto. El proceso de producción puede dominar un filme y es aquí donde la calidad baja un poco. La película se siente apresurada en su tercer acto, y el clímax de un final no existe. Cuando nos damos cuenta, las luces se prenden y los créditos ruedan. Pero si ni siquiera termine con las cotufas (pochoclo, palomitas de maíz).

Por favor decidan por ustedes. Yo estoy conforme con el nuevo Bourne. O Cross. O como quieran llamarlo. Todos al final son dominados por el mismo sistema.

Calificación: ***

Un trailer

Leave a Reply