Salem Horror Fest Review: Vise (2019)

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Vise es una pesadilla de horror asiático con un relato poco constante de alegorías y mensajes sobre los límites con los que se juega para alcanzar la belleza física.

Dirigida por: Yasuhiko Shimizu.

Protagonizada por: Natalie Emmons, Nobuaki Kaneko, Misuzu Kanno, Julian Koike, Nagano, Shûhei Nogae, Takumi Saito.

País: Japón.

Género: Horror.

Duración: 98 minutos.

En mi travesía por el Salem Horror Fest, sabía con qué películas me iba a topar. Las “festival darlings” son esas pequeñas joyas que relucen en festivales hasta que son adquiridas por un estudio grande que puede distribuirlas. Mientras se mantienen en un espectro de humildad que poco tiene para destacar el contenido por encima de otros. Con algunas excepciones, son películas que tardan años en marcar el terreno, si es que alguna vez lo hacen. Otras se quedan en el olvido, y son material descartado por el público afortunado que puede ir a esos eventos, y por quienes tenemos una credencial de prensa y debe cubrir todo el contenido.

Ahí en el medio están películas como Vise, de producción mediana, con un sabor confuso de horror, y con una compleja historia para contar si es que la misma existe desde un punto de vista lógico. Después de verla, recordé sus memorables escenas y me senté a escribir esto, pero con una extraña sensación de engaño e insatisfacción que el cine asiático pocas veces deja.

Vise cuenta la historia de una joven obsesionada con su imagen. Viajó de un pueblito para quedarse en Tokio y triunfar de una carrera en modelaje. Pero sus audiciones no salen bien. Lo ha intentado muchas veces y no entiende cómo no lo logra. Pero un día sospecha que su cara tiene algo que ver. Al parecer su cara es muy grande y las modelos no pueden tener una cara grande. Para solucionar esto recurre a un cirujano extraño que promete solucionar el asunto. Así transcurre la primera mitad de Vise. Y luego se convierte en un inexplicable segundo episodio que no goza de atributos que valen la pena. En su segunda mitad Vise se desinfla de la manera más horrible que puede haber: con premeditación de quien está detrás de la cámara y el guion.

La idea era clara. No era algo confuso lo que se quería contar y transmitir con esta oda aterradora al problema (sí, es un problema) de la obsesión por la imagen, un hecho muy marcado en países asiáticos. Y la verdad es que el mensaje arriba con facilidad, con body horror de la mejor escala y con una historia definitivamente válida. Mi suposición es que el relleno fue necesario para un largometraje y Vise cae en la deficiente definición de un equipo poco inspirado. Al menos eso creo yo.

Lo extraño de la película es que cuenta con una producción más que decente. Es un producto planificado y bien modelado en papel. Visualmente es una película realizada por alguien cuyo planteamiento del horror es efectivo. Pero la traducción del papel se hace difícil cuando un guión navega por terrenos profundos. Y como siempre afirmo: no hay algo peor que una película que requiere de un manual para ser entendida por el espectador. Una cosa es un acertijo visual que llama a la interpretación de un individuo, y otra cosa es alegar la claridad de un mensaje que tarda demasiado en llegar si es que finalmente llega.

Este es un “festival darling” que probablemente se quede en ese escalón, y dudo que podamos rescatar. Punto menos para el cine japonés.

Calificación:

Un trailer

Con información de IMDB y Film Affinity.

Parte del press coverage del Salem Horror Fest 2020

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